RALLY DAKAR
Tradición y variedad conviven en el recorrido sudamericano
Por LaSemana.es
3 min
Deportes04-01-2009
El raid más legendario de la historia cambia de escenario, de África a Sudamérica, aunque no pierde un ápice de espectacularidad. Las dunas seguirán teniendo un gran protagonismo, aunque la característica esencial del recorrido programado por la organización en Chile y Argentina será la variedad. Los caminos montañosos de Los Andes, las piedras, los cactus y los barrizales se intercalarán con las montañas de arena, principal atractivo para los pilotos.
Primera etapa: Buenos Aires-Santa Rosa de la Pampa (732 km.). El Dakar comienza con la etapa inicial más larga de su historia. Se trata de un recorrido sin demasiadas complicaciones y muy rápido, en el que la mayor dificultad será acostumbrar el cuerpo a la carga de kilómetros. Segunda etapa: Santa Rosa de la Pampa-Puerto Madryn (837 km.). La jornada más larga de la carrera será la primera en la que haga aparición la arena, aunque en pequeñas cantidades. La mayor dificultad será empezar a lidiar con los rumbos con acierto para no sufrir percances. Tercera etapa: Puerto Madryn-Jacobacci (694 km.). Con la entrada en la Patagonia, el terreno cambia considerablemente. El paisaje es más ondulado y la tierra, más húmeda, por lo que los pilotos deberán explotar mejor su técnica de conducción. Cuarta etapa: Jacobacci-Neuquen (488 km.). La aparición de trazados pedregosos pondrá a prueba los brazos de los participantes, mientras los ríos medirán su destreza. Grandes superficies de arena rematan una jornada muy completa en la que los favoritos pueden comenzar a marcar las diferencias. Quinta etapa: Neuquen-San Rafael (763 km.). Llegan los verdaderos pasos de dunas, los más complicados para el pilotaje. Largos pasos fuera de pista se alternan con partes mucho más técnicas, bordeando los ríos y con la Cordillera en el horizonte. Sexta etapa: San Rafael-Mendoza (625 km.). Muchos obstáculos y 60 kilómetros de dunas, a los que se unen un peligroso vado y la llegada a Los Andes. Un trazado muy variado y propicio para que un despiste pueda costar caro. Séptima etapa: Mendoza-Valparaíso (716 km.). De nuevo aparece una etapa con una enorme variedad de terrenos. Las dunas precederán a la montaña, en la que los pilotos deberán enfrentarse a pasos muy técnicos y por caminos de más de 3.000 metros de altitud. Octava etapa: Valparaíso-La Serena (654 km.). Tras una jornada de descanso, los pilotos deberán enfrentarse a una etapa plagada de caminos de media montaña, en los que habrán de tener mucho cuidado con las piedras. Novena etapa: La Serena-Copiapo (537 km.). Primera jornada de las tres que componen la fase decisiva de la carrera. Llega el desierto de Atacama, el más árido del mundo. Muchas dunas y también bastantes piedras serán los grandes obstáculos. Décima etapa: Copiapo-Copiapo (690 km.). El tramo cronometrado es el más largo y difícil del rally. Una parte final con 100 kilómetros de dunas es la principal complicación. A ello se unirá un calor que hace muy imprevisible el comportamiento de la arena. Undécima etapa: Copiapo-Fiambala (680 km.). La carrera regresa de Chile a Argentina en un entorno paradisíaco pero con la dificultad de tener que elegir los valles más adecuados para atravesar la cordillera. Duodécima etapa: Fiambala-La Rioja (518 km.). La especial del día es un concentrado de técnicas, no muy largo, pero sí variado. Sin la posibilidad de tener asistencia, los pilotos deberán saber economizar sus máquinas. Decimotercera etapa: La Rioja-Córdoba (753 km.). Se trata de una de las jornadas de mayor exigencia física. Los pilotos tendrán que lidiar con los cactus, aunque tendrán el apoyo de una afición, la cordobesa, amante de los rallies. Decimocuarta etapa: Córdoba-Buenos Aires (792 km.). La última jornada será de mero trámite, pues la mayoría de kilómetros son de enlace. Quienes hayan conseguido labrar su victoria en las etapas anteriores, tendrán un día de paseo triunfal.