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NEGOCIACIÓN

Financiación autonómica: cada comunidad defiende su criterio

Por J. F. Lamata MolinaTiempo de lectura2 min
Economía03-01-2009

Según se rumorea en pasillos y tertulias, la reunión -inicialmente- estaba reducida únicamente al presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con el presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla. Y entre ambos iban a dibujar el mapa de la financiación autonómica, pero fue la reacción de los propios presidentes autonómicos socialistas -encabezados por el barón de toda la vida, Manuel Chaves- la que forzó a Zapatero a realizar una rueda de entrevistas entre presidentes.

Ésta es una medida bastante inusual y así cada presidente autónomo trata de convencer al Gobierno de que el mapa de financiación autonómica se trace de acuerdo con el criterio que más beneficie a su comunidad. La reunión con el presidente de la Junta de Andalucía Chaves fue la segunda en realizarse, tras Montilla. La tercera se aparecía como un poco más complicada, porque era con la baronesa del PP, la presidenta de la capital, Madrid, Esperanza Aguirre. Para sorpresa de muchos, a la salida de la reunión la presidenta madrileña se declaró satisfecha al asegurar que el Gobierno se había comprometido a basar la financiación autonómica en el criterio de población; siguiendo ese criterio Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana son las regiones que saldrían ganando. Este peculiar posicionamiento es lo que ha llevado a rumorear que hay malas relaciones entre Génova (el PP debe oponerse por principio a cualquier medida de financiación autonómica que proponga el Gobierno Zapatero) y los gobiernos de Aguirre y Camps, especialmente con este último, cuyas reivindicaciones se parecen cada vez más a las de Montilla. Diferente es el caso del presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, que tras su reunión con Zapatero introdujo un nuevo criterio, el del idioma. En opinión de Touriño se debería tener en cuenta a las comunidades bilingües por el gasto que supone mantener la educación en ese segundo idioma y, por tanto, son éstas las que deberían recibir más en el reparto. Una propuesta que, seguramente, verán con buenos ojos las comunidades en esa condición, es decir: la propia Galicia, Cataluña, Euskadi y, según se mire, la Comunidad Valenciana. Pero que, seguramente, disgustará a Madrid, Andalucía o Extremadura. Para el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara -que se reunió con Zapatero a la vez que el presidente de Asturias, Vicente Álvarez Areces- el criterio debe estar relacionado con la renta per cápita y la posición de la comunidad, es decir, deben ser las comunidades más pobres las que reciban una mayor cantidad para poder alcanzar en nivel al resto. De seguirse este criterio, las comunidades más beneficiadas serían Castilla-La Mancha, Andalucía y, sobre todo, lógicamente, Extremadura. Lo más polémico es que la mayoría de presidentes autonómicos parecen salir contentos de estos encuentros con criterios tan dispares. No obstante, aún quedan algunos de los más díscolos, como el cántabro Miguel Ángel Revilla o los implicados en la llamada crisis del agua, el castellano-manchego José María Barreda y el murciano Ramón Luis Valcárcel, con quien se reunirá en breve. Él más claro a la hora de defender como debe ser el reparto ha sido precisamente el de Castilla la Mancha: “Este Gobierno debe hacer honor a su filiación y hacer un reparto socialista, y eso significa igual para todos”.