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DEFUNCIÓN

El escultor mexicano Robert Graham y el barcelonés Joan Abelló fallecen

Por Tamara García MartínezTiempo de lectura2 min
Cultura31-12-2008

Pintores y escultores lloran esta semana la pérdida de dos grandes artistas. El pintor y coleccionista barcelonés Joan Abelló falleció el día de Navidad a punto de cumplir 86 años. Un día después, murió el escultor mexicano Robert Graham a los 70 años en el hospital de Santa Mónica, California.

Pintor y coleccionista, Abelló se introdujo en el mundo de la pintura muy joven. Durante sus años de formación, recibió la influencia de sus profesores en los estudios de Pere Pruna y Carles Pellicer, o la influencia de las obras de Joaquim Mir. Al igual que otros artistas del siglo XX, Abelló trabajó en Londres, Bélgica o París, entre otros lugares, y ya en los años sesenta volvió a Mollet, donde se interesó de nuevo por los paisajes del Vallès y Mediterrani, sin abandonar los viajes por Europa, África o Brasil. En 1999, influido por sus maestros, que le enseñaron también el arte de la restauración y de la recopilación de obras, el pintor catalán abrió su museo, junto a su casa natal. Al otro lado del charco se llora la muerte del escultor Robert Graham, autor entre otras obras, de Las puertas de bronce de 25 toneladas de la Catedral de Los Ángeles, diseñada por el arquitecto español Rafael Moneo, o del monumento al compositor, director y pianista de jazz Duke Ellington en Nueva York. El escultor de origen mexicano estaba acostumbrado a protagonizar escándalos al estrenar sus trabajos por la controversia que estos suscitaban. Pese a todo, él consideraba que el artista plástico debe estar al servicio de su tiempo y tener un compromiso con sus conceptos estéticos, sin importar que la autoría de su obra quede en el anonimato. Según el periódico LA Times, el escultor, que vivió durante varias épocas en Londres y Venecia, además de en Los Ángeles, llevaba enfermo seis meses y murió en el UCLA Medical Center de Santa Mónica. Una semana trágica para el mundo del arte, sin embargo ambos artistas dejan un gran legado para la posteridad que hará que se los recuerde por lo que fueron, dos grandes artistas comprometidos con la realidad de su tiempo.