FÚTBOL
Juande Ramos, sustituto de Shuster en plena crisis blanca
Por Álvaro Díaz
5 min
Deportes14-12-2008
La actualidad que rodea al Real Madrid ha vivido, en los últimos días, toda una revolución tanto en los círculos directivos como a pie de campo. Todo ello es consecuencia de un cúmulo de incidentes, entre los que destacan los malos resultados, las diferencias dentro del club y el descontento de la afición. Tal situación, se ha traducido en la destitución de Bernd Schuster como entrenador y en el nombramiento de Juande Ramos como su sustituto. La dirección de la cantera madridista también ha sufrido cambios: tras la dimisión de Míchel González, Javier Lozano ocupará su puesto.
Los resultados que venía cosechando el Real Madrid en sus últimas citas deportivas no hacían más que desacreditar a Bernd Shuster como entrenador y favorecían la desconfianza de los aficionados merengues en la directiva y el equipo: los dos últimos partidos, previos a la destitución del alemán, ante Getafe y Sevilla, se habían saldado con sendas derrotas. No obstante, la actitud de Schuster tras la derrota frente los andaluces fue la clave para poner en marcha la revolución blanca. En la rueda de prensa posterior a la derrota frente al Sevilla, Schuster aseguraba que no era “posible ganar en el Camp Nou”. Las declaraciones no gustaron nada en el entorno madridista, del que sobresalió Raúl González para contestar a su entrenador: “La plantilla está convencida de ganar al Barça”. Así, quedaba clara la disconformidad del banquillo con el pensamiento de su entrenador. Las palabras del capitán madridista eran secundadas de inmediato por Íker Casillas, que también creía en la gesta ante los catalanes. Un día más tarde era la directiva del Madrid la que mostraba las diferencias con Schuster destituyéndole. El director deportivo del Real Madrid, Pedja Mijatovic, comunicó al alemán que estaba fuera de la entidad blanca. La realidad es que los problemas que arrastra el vigente campeón de Liga no sólo se veían en los resultados. Existen otros indicios que apuntaban a una ruptura en la red interna del Madrid. El primero de ellos lo constituyó la dimisión de José Miguel González, Míchel, que hasta entonces trabajaba como director de las categorías inferiores del Real Madrid. Para argumentar su decisión, Míchel afirmó que Ramón Calderón se dedicaba a criticar su trabajo sin saber lo que hacía y que nunca se interesó por las categorías inferiores. A la decisión de Míchel, le siguió otro hecho aún más alarmante: el revuelo y el enfrentamiento vividos en la Asamblea de socios compromisarios del club de la capital española. En ella, Ramón Calderón recurrió a los Ultra Sur para que le ayudaran a aprobar las cuentas que presentaba, provocando un ambiente bochornoso nunca visto. Estos acontecimientos, unidos a las peticiones de dimisión que recibía el director del club por parte de su afición, han provocado que éste haya llevado a cabo una serie de medidas de urgencia. Entre ellas, claro está, surgió el relevo de Shuster por Juande Ramos. El otro frente abierto, el de la cantera, lo cerró el director blanco con el nombramiento de Javier Lozano, que sustituye a Míchel, para encargarse de la cantera del club. Se trata de un hombre que jamás ha dirigido un equipo de fútbol (fue seleccionador nacional de fútbol sala), y que tampoco es de la casa. Aún así, cuenta con lo más importante para el caso: el respaldo de Calderón. Juande, el sustituto La entidad presidida por Ramón Calderón decidió que el mejor sustituto de Shuster, que cobrará entorno a 4,5 millones de euros por su destitución, es el anterior entrenador del Tottenham, Juande Ramos. Este cambio en la dirección de la plantilla, fue anunciado sin previo aviso en la sala de prensa del Santiago Bernabéu, tras la destitución del alemán. El nuevo entrenador blanco ha firmado por lo que queda de temporada hasta el 30 de junio, a cambio de un salario que rondará el millón y medio de euros. Dependiendo de los resultados que alcance el Real Madrid, el técnico manchego podría continuar o no en el banquillo merengue la temporada que viene. Apenas tuvo tiempo Ramos para presentarse como nuevo entrenador del Madrid. No obstante, dio pistas acerca de cuáles serían las claves para salvar la entidad blanca. Ante todo, el manchego quiere esforzarse por mejorar el estado anímico de su equipo, de lo que deduce vendrá enseguida una mejora en el juego blanco. Con el nombramiento de Juande termina la era de Shuster. Una etapa que deja en las vitrinas del Real Madrid una Liga y una Supercopa. Ahora, el nuevo entrenador del conjunto madrileño se enfrenta a una temporada que arreglar, y una ardua reconquista del cariño de la afición del Bernabéu. Primeros pasos de Juande El mismo día en que fue presentado, Juande Ramos dirigió su primer entrenamiento con el conjunto blanco. La sesión gozó de un buen ambiente, marcado por las sonrisas de los jugadores y su aparente buena relación con el nuevo técnico. El preparador físico Marcos Álvarez y principal ayudante de Juande, cogió las riendas de un entrenamiento, de donde finalmente la prensa fue desalojada. Las sesiones a puerta cerrada se mantendrán por el momento. Sin tiempo para poder inculcar un nuevo modelo de juego a sus pupilos, el ex del Totteham se encontró con su primer partido como entrenador del Real Madrid. Si bien aún no se podía juzgar el trabajo del manchego, sí se atisban algunas de sus intenciones del triunfo ante el Zenit de San Petersburgo. Frente a este equipo, inoperante por completo, el nuevo entrenador del Madrid ensayó con un 4-4-2 frente al 4-3-3 de Shuster. Juande se inclinó por el primer equipo, aunque con una sorprendente excepción: Íker Casillas fue relegado al banquillo. La victoria en Liga de Campeones, pese a no demostrar ninguna mejora en el juego madrileño, al menos sirvió para curar el estado anímico de los blancos y poner algo de luz de cara al enfrentamiento contra el Barcelona. Llegó finalmente el día del encuentro frente a los azulgranas. El Real Madrid llegaba sin algunos de sus hombres mas importantes, al peor escenario posible. Consciente de la actual inferioridad blanca, Juande Ramos diseñó un equipo inclinado más a defender que a lanzarse al ataque, aunque lo cierto es que ésta era la única forma de rascar puntos en el Camp Nou. Si bien el Barcelona fue superior, y que fruto de ello se alzó con una justa victoria, la actuación del Real Madrid no fue tan desastrosa como la mayoría esperaba, e incluso tuvo ocasiones para marcar en momentos claves del partido. Así, aunque tocado, el nuevo equipo de Juande demuestra que aún tiene mucho que decir. Quizá el ex del Tottenham sea quien consiga que los blancos hablen claro.