ARTE
La polémica reabre el debate por la gestión cultural en el extranjero
Por LaSemana
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Cultura14-11-2008
Las críticas políticas hacia la mala gestión de la financiación del arte y las aportaciones culturales fuera de España han desatado un debate por conocer quién es el responsable de la acción cultural en el extranjero y la guerra de ministerios por su gestión.
En el último debate de los Presupuestos que tuvo lugar el pasado 12 de noviembre, el tema más recurrente fue la utilización de los 500.000 euros provenientes de la Fundación de Ayuda al Desarrollo para financiar la cúpula del artista Miquel Barceló en la sede de la ONU en Ginebra. Este hecho ha obligado a reabrir el proceso de reforma de la FAD para crear un apartado en el que la Cooperación incluya los gastos de donaciones artísticas. España dedica unos 4.000 millones de euros a la Cooperación, el Instituto Cervantes invierte más de 100 millones y el Ministerio de Cultura casi mil millones. Además, las embajadas tienen su propio programa presupuestal. La crisis por el coste de la cúpula provoca que se cuestione una unificación de todo el presupuesto. Para ello, El Gobierno prometió el pasado octubre eliminar el Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD), generador de deuda externa, y lo sustituirá por otros tres nuevos instrumentos, uno de los cuales dependerá exclusivamente del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, avanzó hoy la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez. La reforma del FAD conllevará su desaparición y su sustitución por otros tres instrumentos, adelantó Rodríguez. Uno de ellos pasará a llamarse Fondo para la Promoción del Desarrollo (Fonprode), canalizará parte de la ayuda al desarrollo que gestiona el Ministerio de Exteriores, hará exclusivamente donaciones, nunca créditos y "responderá sólo a los objetivos" fijados en el Plan Director de la Cooperación. El FAD es un instrumento creado en 1976 con un doble objetivo: favorecer las exportaciones españolas y el desarrollo de países pobres, pero que ha ido ampliando sus objetivos paulatinamente y se usa en la actualidad para financiar operaciones de ayuda humanitaria, de emergencia y hacer contribuciones a organizaciones multilaterales de desarrollo.