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ETA

La línea dura de ‘Txeroki’ lucha por imponerse en la división interna

Fotografía
Por Esteban del PozoTiempo de lectura3 min
España13-11-2008

No es la primera vez. Lo que está sufriendo ETA en la actualidad ya lo ha padecido en varias ocasiones a lo largo de su propia historia con resultados diferentes. La diferencia ahora es que si hasta el momento todo el conglomerado de la izquierda abertzale había actuado como un bloque de hormigón bajo el paraguas de ETA, en la actualidad el hartazgo entre ciertos sectores tras el fracaso del proceso de paz se ha visto reflejado en la banda en la que lucha por imponer la línea más dura su jefe de comandos Garikoitz Aspiazu, alias Txeroki.

Ya desde la llegada de la democracia empezaron las discusiones. Aunque parecía que la acción política podía estar reñida con los asesinatos, al final se formó ese “pulpo” -como lo ha definido la Justicia en diversas sentencias- en el que todo el entramado etarra funcionaba en muchos y variados campos pero todos con un mismo objetivo dirigido por ETA. Ahora, las actuales luchas internas de la banda tienen su origen en la última etapa de negociación con el Gobierno socialista. Veteranos, como el portavoz de Batasuna Arnaldo Otegi, el propio ex jefe de la banda, Josu Ternera (desplazado de la dirección durante la negociación), o el histórico líder del comando Madrid, José Ignacio De Juana Chaos, confiaban en conseguir sus objetivos políticos a través del diálogo. Sin embargo las bases más juveniles, al no ver cumplidas sus expectativas, presionaban a la dirección de ETA para continuar con la lucha armada. Este fue uno de los motivos por el que el presidente Zapatero afirmó que el portavoz de Batasuna Otegi hacía un discurso “por la paz”. Eran los tiempos en los que el Gobierno concedía el traslado a De Juana Chaos al País Vasco tras su huelga de hambre o los días en los que la Fiscalía de la Audiencia Nacional retiraba los cargos contra el que era líder del brazo político de ETA. Ello a pesar de que la banda robase 350 pistolas en una fábrica de Francia y el atentado de Barajas ordenado por Txeroki. En ese momento se alegó que los autores habían sido los más radicales de la banda y que lo que se trataba era que los que apostaban por la vía política triunfasen en esa lucha interna. Tras el cambio de rumbo del Gobierno, que endureció su política antiterrorista una vez fracasado el proceso de diálogo, el entramado etarra parecía mostrarse fuertemente unido. Pero ha ido pasando el tiempo y los rencores se han ido acrecentando dentro de la banda por los comportamientos de unos y otros durante aquellas negociaciones. A esto ha ayudado el cambio en la cúpula de ETA tras la detención en mayo de su número uno, Francisco Javier López Peña, alias Thierry. Sanción a ¬Thierry¬ por parar atentados Este terrorista fue el representante de la banda durante el proceso, un periodo en el que posiblemente ordenó no cometer atentados ante la posibilidad de alcanzar un acuerdo con el Gobierno. Por esta razón Thierry ha pasado de dirigir la banda a esperar una sanción por su actuación después de haber sido ya suspendido de militancia. La misma situación está viviendo Ainhoa Ozaeta, la encapuchada que el 22 de marzo de 2006 anunció el "alto el fuego" en el vídeo enviado a la televisión vasca. Fuentes de la lucha antiterrorista apuntan directamente a una nueva dirección encabezada por Txeroki como el origen de estas represalias. Esta división interna parece que se está haciendo más grande por momentos y empieza a afectar a las filas militantes de Batasuna, cada vez más escasas por las numerosas detenciones y cada vez más divida por el desencanto de algunos sectores que recuerdan el frustrado proceso de paz como una oportunidad perdida. “La división interna” anunciada por el ministro de Interior, Rubalcaba, queda retratada en la carta que han enviado dos etarras históricos al diario Gara en la que aseguran que "una buena parte de la base de la izquierda abertzale no se siente representada por Batasuna". También aseguró el Ministro que aunque la situación es complicada para la banda terrorista "cuanto más débil" esté la banda terrorista ETA "más hay que temerla".