MEDIOS DE COMUNICACIÓN
Malos tiempos para las revistas
Por Silvia Álvarez-Buylla Martínez
2 min
Comunicación17-11-2008
La crisis económica no deja títere con cabeza. Las revistas también están sufriendo cierres y recortes de personal como consecuencia del descenso de la inversión publicitaria. La última víctima ha sido Teleindiscreta, una publicación editada por el grupo Hachette Filipacci y que llevaba más de 20 años en el mercado. Pero no es la única. Sorpresa y Única, de RBA, también han desaparecido y otras tantas afrontan un importante recorte de personal.
Las publicaciones mensuales y semanales también son víctimas de la crisis económica y financiera que está afectando con fuerza a los medios de comunicación. Los últimos afectados son los trabajadores de Hachette Filipacchi, uno de los grupos de revistas más importantes de España. Alrededor de 20 personas ya han sido despedidas y la publicación Teleindiscreta se ha visto forzada a echar el cierre por la importante caída de la publicidad. Según la empresa, Teleindiscreta, que llevaba más de 20 años en el mercado, ya “no es rentable”. Sin embargo, esto se debe principalmente al cambio de modelo establecido. Antes la empresa se veía como una unidad de negocio, pero ahora se evalúan los resultados por cada publicación, independientemente del resto. De esta manera, la idea del grupo es quedarse sólo con las cabeceras que sean rentables por sí solas. Esta concepción ha sido la que provocado la desaparición de la mítica revista de los años 80 Teleindiscreta, un cierre que es probable que, quizá sea sólo el principio de la desaparición de las otras tres revistas de televisión del grupo: Supertele; Teleprograma; y Telenovela. Estas publicaciones se enfrentan a un doble problema. El primero relacionado con la crisis económica, ya que los empleados de Hachette temen que esta mala racha se traduzca en nuevos despidos y en el cierre de otras dos publicaciones, pero el segundo tiene que ver con la contraprogramación entre las cadenas y la “falta de información sobre las parrillas con una antelación suficiente”. En verano de 2007, el gobierno aprobó la ley de programación que redujo el tiempo con el que las cadenas debían facilitar su programación de 11 a 3 días. Esta cambio afectó principalmente a las revistas semanales de televisión que vieron como las parrillas que publicaban en sus páginas estaban siempre incompletas o sufrían cambios tres días antes de la emisión. RBA y G+J también recortan plantilla Además de Hachette, otros grupos editoriales también están pasando por un mal momento como consecuencia de la crisis. El grupo RBA ha cerrado dos de sus cabeceras: Única y Sorpresa y ha despedido a las quince personas que trabajan en Madrid dedicadas a estas páginas. Además, la publicación Geo, uno de los clásicos de G+J, ha visto reducida su plantilla a la mitad en menos de seis meses, mientras que otras como Muy Historia, Mia y Cosmopolitan también han tenido bajas. Asimismo, MC Ediciones se ha desligado de al menos cuatro cabeceras, Estilo Clásico, En Ruta, Portátiles Magazine y Urban Fit. Está última dejará de ser comercializada e impresa por MC Ediciones y será distribuida por DERSA 88 al no poder afrontar el grupo su distribución.