Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

LITERATURA

Muere el escritor Mahmud Darwish, un luchador sin miedo a sus raíces

Por Adriana EscaladaTiempo de lectura1 min
Cultura10-08-2008

El escritor Mahmud Darwish murió el pasado 9 de agosto. Con sus obras fue criticado tanto por israelitas como por palestinos. Aún así, miles de admiradores se interesaron por el destino de su tierra leyendo sus libros. El escritor nunca renunció a su misión de poeta nacional palestino. Tanto fue así, que fue capaz de demostrar que los poemas tienen el poder de hacer sentir a diversas sociedades.

Darwish nació en 1941 en Al-Birwa, un poblado de la Galilea que, junto a su familia, se vio obligado a huir hacia El Líbano con tan sólo siete años. Esto marcó toda su obra y su compromiso político. Tras regresar de El Líbano con su familia, residió en diversas localidades palestinas, donde le detuvieron varias veces las autoridades israelíes por sus escritos y su actividad política contra la ocupación. En 1970 de nuevo tuvo que abandonar su tierra y viajó hasta Moscú. Más tarde viajaría por diferentes capitales árabes hasta instalarse en Ramala. Darwish formó parte del Comité Ejecutivo de la OLP hasta 1993; fecha en la que lo abandonó porque se opuso a la firma de los acuerdos de Oslo con los israelíes. Fue el autor, en 1988, de la Declaración de la Independencia Palestina. Dirigentes, políticos y hasta grupos armados palestinos han destacado de este gran poeta su compromiso con la causa palestina, sus valores humanos y la calidad de su lírica. Darwish era para los palestinos un gran poeta que supo transmitir con palabras la añoranza de la tierra perdida y el orgullo ante la ocupación israelí. Es el poeta palestino más reconocido en el exterior, con la medalla de Caballero de las Artes y las Letras de Francia, en 1997, y los premios Lotus (1969) y Lenin (1983), entre otros. Además, hace dos años fue reconocido Poeta Gallego Universal y recorrió varias ciudades españolas leyendo su obra en instituciones como la Residencia de Estudiantes de Madrid. Sus poemas más conocidos, como Documento de identidad, Estado de sitio y Vengo de allí, se han convertido en himnos literarios palestinos. Sus restos se encuentran enterrados en la ciudad Cisjordania de Ramala, donde ha residido desde 1995.