BOLIVIA
Bolivia vive una batalla de referéndum
Por J. F. Lamata Molina
2 min
Internacional31-08-2008
La situación con las cinco regiones autonomistas nunca había sido más tensa como ahora –mucho peor que en los incidentes de 1959 puesto que las peticiones para la conversión de Bolivia en un país confederal se intensifican– especialmente tras el decreto 29.691 que convoca nuevos referéndum para diciembre con claro plan centralista.
La batalla de los referéndum la inició el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costa (que encabeza el grupo de las cinco administraciones autonomistas, con Pando, Cochabamba, Beni y Tarija) al convocar el referéndum para un nuevo Estatuto de Autonomía en el que atribuía nuevas competencias a su región de Educación, Seguridad, Justicia y Economía. Santa Cruz votó masivamente por el nuevo estatuto con el 86 por ciento de los votos a favor, pero el presidente de Bolivia, Evo Morales –del izquierdista MAS– se negó a reconocerlo y calificó la consulta de "fracaso ilegal y separatista". Pero Costa contó con el apoyo de casi todos los otros gobernadores regionales (incluso el de La Paz, opositor a Morales). La respuesta de Morales fue demostrar su fuerza electoral al convocar un referéndum revocatorio, en el que el presidente boliviano fue ratificado por más del 60 por ciento de los votos de todo el país, demostrándose la fuerza a nivel general del voto indígena y socialista. Pero junto con ellos vinieron los referéndum revocatorios a todos los dirigentes regionales. Rubén Costa arrasó en Santa Cruz, al igual que sus homólogos Mario Cossío en Tarija y Ernesto Suárez en Beni, quien proclamó la derrota de los "cheque-chávez". La hostilidad se incrementaba aún más el pasado día 20 cuando Santa Cruz, Beni y Pando cerraban sus carreteras de conexión con La Paz. La maniobra que ha sacado a ambos bandos a la calle ha sido el decreto de Evo Morales convocando un referéndum para la nueva constitución centralista el próximo 7 de diciembre, en la que además Morales quiere hacerla coincidir con las votaciones en las regiones como La Paz y Cochabamba donde sus gobernantes fueron revocados. Los gobernantes de las cinco regiones autonomistas ya han declarado que no piensan permitir que se celebre la votación en sus regiones: "No reconocemos este referéndum ¿Cómo vamos a ir a votarlo por consejero?" Pero el problema no es sólo una cuestión de reconocimientos, porque diversos jueces han manifestado que el referéndum de Morales es ilegal, al haberlo proclamado por decreto en vez de mediante el Parlamento. En ese mismo argumento se han apoyado los cívicos de Cochabamba, que en una asamblea declararon al decreto 29.691 como "ilegal, antidemocrático y dictatorial" Durante el pasado fin de semana los medios de comunicación han recogido multitud de incidentes violentos entre masistas (por el MAS) y autonomistas, estos últimos han convocado una manifestación multitudinaria para el próximo día 4. Para unos sus enemigos están pagados por Estados Unidos y para los otros lo están por la Venezuela de Chávez. La unilateralidad de las posturas de ambas administraciones –amparándose ambas en su respectivo apoyo electoral– deja el futuro en una posición de lo más intrigante.