TENIS
Un torneo en consolidación
Por David de Ancos
2 min
Deportes05-01-2002
Lo poco propicio de las fechas, al comienzo de la temporada, y el reconocimiento oficioso –que no oficial– como Mundial mixto de selecciones, son los dos rasgos más destacados de la Copa Hopman.
La competición debe su nombre al mítico jugador y entrenador australiano Harry Hopman, mentor de figuras como Ken Rosewall, Rod Laver, John Newcombe y John McEnroe, que impulsó la creación de un torneo mixto equivalente a la Copa Davis y la Copa Federación. Sin embargo, la Copa Hopman no tiene aún el reconocimiento oficial de la Federación Internacional de Tenis (ITF), para equipararse con la Copa Federación y la Copa Davis. Aun así, la Copa Hopman se disputa desde las Navidades de 1988 y desde entonces se han disputado catorce ediciones, con un claro dominio de los países europeos, a los que sólo se ha resistido el triunfo en tres ocasiones, en las que la victoria se marchó a Estados Unidos (1997), Australia (1999) y Suráfrica (2000). La República Checa (en 1989 –entonces como Checoslovaquia– y 1994), Alemania (en 1993 y 1995) y Suiza (1992 y 2001) son, con España, los países que más victorias han cosechado. También Yugoslavia (en 1991), Croacia (1997) y Eslovaquia (1998) han inscrito su nombre en la lista de vencedores, que incluye nombres legendarios, como John McEnroe, Mónica Seles, Boris Becker y Arantxa Sánchez-Vicario. El formato de la competición ha cambiado con el tiempo. La primera edición se disputó como un torneo al uso, con un sorteo de ocho equipos y eliminatorias a partir de cuartos de final; luego se añadió una ronda previa para depurar a otros cuatro equipos, y el sistema se mantuvo hasta 1995. Desde entonces, se distribuye a los contendientes en dos grupos de cuatro equipos, en los que cada país juega contra todos los de su grupo, y el primero alcanza la final. La particularidad el torneo es que es el único mixto de todo el calendario: cada equipo está formado por tan sólo un jugador y una jugadora, que no tienen la posibilidad de ser sustituidos en caso de lesión. Cada eliminatoria se disputa al mejor de tres partidos; los hombres y las mujeres se enfrentan entre sí, y finalmente se disputa un partido de dobles mixtos: el mínimo margen de error que tienen los equipos favorece el espectáculo y la emoción del torneo.