Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ISLAMISTAS

Desarticulada otra célula terrorista en España que operaba para Al Qaeda

Por Irene E. SánchezTiempo de lectura2 min
España12-06-2008

Barcelona, Castellón y Pamplona, han sido presuntamente ciudades españolas en las que hasta seis miembros de una célula islamista preparaban los proyectos de la estructura de Al Qaeda en el Magreb.

Garzón ha rematado a través su condena de ingreso en prisión la Operación submarino, desarrollada durante la segunda semana de junio por la Policía Nacional contra el terrorismo fundamentalista derivado del Islam. Fueron detenidos el 10 de junio por efectivos de la Policía. Eran ocho, procedían de Argelia y financiaban, presuntamente, las labores llevadas a cabo por la yihad islamista. El barrio del Raval, en Barcelona, Castellón y Pamplona, han servido de cobijo para la realización de distintas actividades a favor del islamismo terrorista a los ahora enviados a prisión por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Entre los proyectos que tenían entre manos, destaca el adoctrinamiento, la financiación del grupo y el apoyo logístico hacia miembros activos del pilar de Al Qaeda en el Magreb. La Policía incautó de los domicilios donde residían hasta 7.000 euros en metálico, resguardos de envío de dinero a su país de procedencia, libretas del banco, discos compactos y cintas de vídeo, tarjetas de teléfono y otros documentos, que prueban 150 transferencias de capital entre julio y octubre de 2005 realizados por Takoucht a favor de Ghassan Ibrahim Abd Al-Maqsud Muhamad, un dirigente de Al Qaeda, hoy encarcelado en Egipto. Tres días después de la detención y expuestos los motivos por los que se dio su arresto, los presuntos islamistas radicales han sido enviados a prisión por delito de integración de banda armada, de financiación de acciones terroristas de Al Qaeda, de adoctrinamiento en relación con la guerra santa y las enseñanzas fundamentalistas y la captación de personas para involucrarlos en estas actividades. Dos de los encarcelados fueron detenidos en la ciudad condal, Sid Ali Taukoucht y Abdelghani Himmouri de 39 y 28 años, tres en Castellón, Mohamed Bouacha, Mohamed Souici y Addennour Chettah y uno en Pamplona, Mustapha Yousfi. El magistrado de la Audiencia Nacional tuvo en cuenta que tanto Bouacha como Souici eran cabezas de la célula desarticulada. Llevaban a cabo, según Garzón, las actividades logísticas y financieras que permitían que la yihad en el Magreb islamista avanzara. Además, obtenían ayuda de un huido, Kamel Salhi. Por su parte, tanto Yousfi como Chettal, que desarrollaban su labor en Pamplona y Castellón respectivamente, podrían haber participado “en acciones violentas”, que quedan aún por dilucidar. Los detenidos en Barelona, por último, organizaban asimismo los asuntos económicos de la célula conseguían la documentación ilegal junto a otros huidos, a saber, Toufik Mizi y Ahmed Belataf, que transmitía información entre Argelia y Turquía. Existen lazos estrechos también entre la célula catalana y la de Castellón, ya que existe un ingreso de 2.986 euros realizado hace tres años. Garzón dictó sentencia el pasado 12 de junio contra los seis enviados a prisión. Al resto les dejó en libertad con obligación de comparecer semanalmente y ordenó la búsqueda y captura de los tres colaboradores huidos.