ITALIA
El ‘déjà vu’ de Romano Prodi
Por Miguel Martorell
2 min
Internacional27-01-2008
La caída de un Gobierno de coalición no es una situación desconocida para el ex primer ministro Romano Prodi, quien ya ha vivido en otra ocasión esa misma situación, pero hace más de diez años. Sin embargo, hace un año Prodi, Il Professore, ya estuvo a punto de perder la legitimidad parlamentaria en el Senado, cuando los comunistas y los verdes le retiraron el apoyo a su política exterior.
Romano Prodi lideró, entre 1996 y 1998, un Ejecutivo de coalición similar al que ha caído recientemente después de dos años de Gobierno. En aquella ocasión, fue Refundación Comunista quien retiró su apoyo al primer ministro y le relegó al olvido europeo, donde Il Professore se refugió durante casi una década hasta volver a las elecciones de 2006. El hecho de liderar una coalición formada por 14 partidos que abarcan desde comunistas hasta democristianos, pasando por liberales, verdes y centroizquierda ha provocado la inestabilidad de un Gobierno preso de sus propios aliados, pendientes como han estado de los intereses partidarios en lugar de una política común gubernamental. De hecho, hace poco menos de un año, el primer ministro estuvo a punto de dimitir después de perder en el Senado una votación para reforzar la misión italiana en Afganistán. En aquella ocasión, comunistas y verdes se aliaron para evitar el envío de 1.900 soldados italianos a Afganistán y la ampliación de la base militar estadounidense de Vicenza. El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, decidió darle a Prodi una segunda oportunidad, a pesar de que era consciente de las serias diferencias que existían entre los socios de Gobierno en algunas de las medidas más importantes: la propia misión de Afganistán o el reconocimiento legal de las parejas homosexuales. La parálisis a la que se ha autosometido el Gabinete de Romano Prodi ha obligado a dejar en el tintero algunas de las reformas más importantes, como la de la polémica Ley Electoral, a la que se oponen los partidos minoritarios, los mayores beneficiados por esa norma redactada a la medida del ex primer ministro Silvio Berlusconi. Así, igual que entre 1996 y 1998, el buen gestor económico que es Romano Prodi se ha dedicado a una tarea que parecía olvidada en Italia -pese a ser una de las mayores taras elevadas de la era Berlusconi- el saneamiento de la economía nacional.