INFANCIA
Los juguetes y los peligros del hogar, lo más dañino para los bebés
Por Paula López
2 min
Sociedad27-01-2008
La curiosidad de los más pequeños hace que muchos objetos cotidianos y lugares de la casa se conviertan en peligrosos para ellos. Para evitar una desgracia, lo mejor es tomar precauciones en el hogar y evitar que el niño tenga al alcance sustancias peligrosas u objetos que le puedan dañar.
Alguno de los consejos prácticos para evitar el peligro puede ser hablar con ellos, ser sencillos y claros para que lo entiendan; no dejarles solos a no ser que sea absolutamente necesario, cerrar puertas y ventanas para controlarles, no dejarlos en supeficies elevadas o evitar que tengan juguetes que les puedan perjudicar, como los de reducido tamaño. Para asegurar que los niños tengan un juguete no perjudicial, hay que tener en cuenta varios aspectos. Debe llevar siempre la etiqueta CE, según la normativa europea. También se debe comprobar la edad a la que va dirigida cada juguete, ya que algunos pueden tener piezas pequeñas que dañen a los más pequeños por su posible ingestión. Hay que evitar comprar juguetes que hagan ruidos intensos y estridentes para no dañar su audición y no se deben comprar juguetes que fomenten comportamientos agresivos, xenófobos, sexistas o intolerantes. Por otro lado, aparte de daños con juguetes y caseros, los niños están expuestos a otros peligros. Según la Organización Mundial de la Salud, un tercio de las enfermedades que afectan a los niños se debe a la contaminación por el agua y aire, las sustancias tóxicas en los alimentos o el plomo en los suelos. En los países subdesarrollados, uno de cada cinco niños ni siquiera llega a cumplir los cinco años por las enfermedades relacionadas con la contaminación del medio. También se encuentran peligros con su alrededor, los niños pueden verse perjudicados por el entorno en el que viven desde que nacen. El recién nacido necesita sentirse querido, cualquier momento es bueno para demostrarles afecto, ellos lo notan. En cuanto a la salud del recién nacido, estos son muy propensos a contraer enfermedades. Un gesto típico es lavar el chupete con la propia saliva de la madre, cuando la saliva es una importante fuente de microbios. Para dormir es preferible ponerles boca arriba o de lado y sin almohada, para evitar un posible ahogamiento. Para detectar si hay algún problema, para saber si todo marcha con normalidad en los primeros meses de la vida del bebé, es necesario llevarlos a los controles pediátricos habituales, y si surge alguna duda, preguntar siempre.