Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ARQUEOLOGÍA

Detenidas 52 personas implicadas en el expolio de piezas arqueológicas

Por María AyudaTiempo de lectura2 min
Cultura12-02-2007

La documentación intervenida en la operación que en 2005 destapara una organización dedicada al expolio de yacimientos arqueológicos subacuáticos en Cádiz, fue el hilo conductor que llevó a la Guardia Civil hasta este entresijo de redes de expoliadores arqueológicos.

Esta nueva operación ha permitido la detención de 52 personas, entre expoliadores, intermediarios y coleccionistas, que operaban en varias provincias de Andalucía, así como en Zamora, Madrid y Barcelona. Más de 200 agentes de la Guardia Civil han trabajado en los numerosos registros que se han hecho a domicilios gracias a los cuales se han intervenido alrededor de 300.000 piezas arqueológicas pertenecientes a las culturas ibérica, romana, visigoda y árabe. Los detenidos se desplazaban diariamente a diversos yacimientos que previamente habían localizado con la ayuda de detectores de metales, planos cartográficos y manuales de excavación, entre otros útiles. Los expoliadores aprovechaban la tranquilidad nocturna para robar las piezas ya localizadas, que más tarde venderían a través de intermediarios a comerciantes y coleccionistas interesados. Incluso, en algunas ocasiones, convenían el robo con los guardas de las propiedades donde se encontraban los yacimientos, que les permitían el paso y les avisaban cuando algún vehículo extraño se acercaba a la zona. Así, las piezas de menor importancia quedaban en manos de los expoliadores y aquellas más valiosas eran vendidas a intermediarios, que más tarde las venderían a coleccionistas de Madrid, Barcelona, Cádiz y Sevilla. La manera de hacer llegar el material dependía de las circunstancias. En el caso de Sevilla, por ejemplo, la venta de las piezas se llevaba a cabo en el interior de vehículos aparcados en los alrededores de la plaza del Cabildo y callejuelas adyacentes. En otras ocasiones, los intermediarios recibían el material arqueológico a través de un envío postal, como es el caso de Barcelona, donde se ha intervenido uno de estos paquetes que contenía monedas de oro. Los beneficios que les reportaba esta actividad eran tan grandes que el negocio se extendió a otros países a través de un intermediario italiano que se encargaba de mantener los contactos con coleccionistas extranjeros. El enorme dispositivo desplegado ha permitido descubrir a la mayoría de los implicados en las distintas redes. Ahora, la Guardia Civil estudia la documentación incautada así como los yacimientos expoliados a la espera de poder determinar si existen más personas implicadas en esta actividad.