TENIS
España supera las adversidades y accede a los cuartos de la Copa Davis
Por Alejandro G. Nieto (GINEBRA)
2 min
Deportes11-02-2007
La lesión del líder del equipo, Rafael Nadal, la pista más rápida de todo el circuito ATP -fue prohibida al término de la temporada anterior- y la altitud de Ginebra. Todo se puso en contra de España en una eliminatoria que tenía prácticamente ganada antes de jugar por la ausencia de Roger Federer y Stanislas Wawrinka, los dos únicos suizos entre los cien mejores del mundo. Pese a ello, liderada por Fernando Verdasco, España consiguió sacar adelante la eliminatoria y lograr el pase a los cuartos de final.
El día antes de comenzar la eliminatoria, en el Palacio de Exposiciones de Ginebra, la expedición española recibió una noticia que les alivió: el número uno del equipo suizo, Wawrinka, se había lesionado. Todo estaba a favor para los de Emilio Sánchez Vicario que, pese a jugar en una pista de Taraflex, la más contraria a sus intereses, y a 500 metros sobre el nivel del mar, tenían que disputar una eliminatoria contra el número 137 y el número 278 de la clasificación mundial. Pero el panorama se torció cuando, justo antes del primer partido, el líder del equipo español sufrió una contractura muscular y Fernando Verdasco, que estaba durmiendo, tuvo que salir a la pista. El madrileño no se llegó a despertar. Jugó atenazado y cometió errores impropios de un tenista de su talla. Así, Marco Chiudinelli, que basó su juego en un potente saque, no tuvo problemas para merendárselo. Al menos, David Ferrer consiguió salvar los muebles al derrotar a Stéphane Bohli, un modesto tenista que sólo ha disputado dos partidos del circuito ATP en su carrera. El valenciano se impuso sin problemas a un rival que concedió muchas facilidades. Con la eliminatoria empatada, el partido de dobles se presentaba decisivo. Los suizos apuraron sus opciones con dos tenistas que nunca habían jugado juntos, al menos en la Copa Davis, y contra una pareja española enrabietada. Con los cuatro jugadores muy seguros en su servicio, la igualdad imperó hasta el último instante. Lograr una rotura se convirtió en una ardua tarea y todo se tuvo que decidir en un agotador último set. Ahí, la mayor frescura de los españoles fue crucial. En la última jornada, Verdasco tuvo que vérselas con Bohli para sellar el billete para los cuartos de final. Esta vez, el madrileño, mucho más entonado y seguro de sí mismo, no tuvo piedad. El suizo fue un juguete en sus manos. La eliminatoria estaba decidida. A David Ferrer sólo le quedó cumplir con sus obligaciones y enfrentarse a Chiudinelli. La falta de tensión le pesó y perdió, pero ya era irrelevante. España se quitó el estigma después de dos años en los que perdió en la primera ronda. Así, el conjunto nacional estará en Carolina del Norte, donde se enfrentará al poderoso equipo de Estados Unidos por una plaza en las semifinales de la Copa Davis.