ESTADOS UNIDOS
Iraq, centro del debate en Estados Unidos

Por Miguel Martorell
3 min
Internacional11-02-2007
Iraq ha vuelto a copar, una semana más, el debate político en Estados Unidos. A principios de la pasada semana, la polémica en torno al país mesopotámico irrumpía en el poder legislativo con una resolución con la que los demócratas pretendían arrinconar los planes del presidente George W. Bush para Iraq. Con la iniciativa rechazada, el jueves el país mesopotámico volvía a estar en boca de todos con el consejo de guerra al teniente del Ejército Ehren Watada, que rechazó participar en el conflicto.
La resolución bipartidista presentada por los demócratas no tenía carácter vinculante, por lo que, de ser aprobada no hubiera obligado a Bush a emprender ningún tipo de medida concreta sobre Iraq. Sin embargo, el hecho de que no llegase ni a ser debatida en el Senado -su destino final era el Congreso- muestra las fuertes diferencias que existen entre ambos partidos. La primera iniciativa política que llega a las cámaras estadounidenses para frenar los planes de Bush para Iraq -que incluyen un presupuesto millonario y el envío de más de 20.000 nuevos soldados- no alcanzó los 60 votos necesarios para ser debatida en el Senado. La resolución fue rechazada mediante una argucia política por parte del bloque republicano. Los senadores afines a Bush votaron contra la limitación del tiempo de debate de la resolución, lo que, en la práctica, podría haber extendido la duración de la discusión y la votación hasta el infinito. Antes de la votación, republicanos y demócratas se enzarzaron en un caluroso debate sobre la situación de Iraq en la que se vertieron acusaciones de “obstruccionismo” hacia el bando republicano. La resolución no vinculante fue propuesta por el senador republicano John Warner y el demócrata Carl Levin. La iniciativa se oponía de plano al despliegue adicional de tropas previsto por Bush y reclamaba a la Casa Blanca metas concretas para el Gobierno de Nuri al Maliki, así como una clara línea de mando militar entre las tropas estadounidenses y las iraquíes. Contra la guerra ilegal Apenas sin tiempo para que la marejada política creada por el debate de la resolución se calmara, el pasado jueves Iraq volvía a ser noticia central de los medios en Estados Unidos. El motivo fue el consejo de guerra contra el teniente del Ejército Ehren Watada, de 28 años, acusado de conducta indigna por parte de un oficial y de no presentarse ante sus superiores cuando así se lo requirieron. Watada se había negado a participar en la guerra de Iraq por considerarla un conflicto ilegal y los medios más críticos y conservadores del país auguraban para él una pena de hasta cuatro años de cárcel y su despedida deshonrosa del Ejército. Sin embargo, el consejo de guerra fue suspendido hasta próxima fecha dado que el juez militar consideró que Watada no había comprendido plenamente el documento que incluía las acusaciones planteadas en su contra. En el documento de acusaciones, el propio Watada reconocía que se negó a viajar a Iraq junto con su unidad, la III Brigada de la Segunda División de Infantería del Ejército. Además, admitía haber realizado declaraciones públicas contra la naturaleza del conflicto en el país mesopotámico. “Puesto que la orden de participar en un acto ilegal es, a fin de cuentas, también ilegal, yo, como oficial con honor e integridad, tengo que rechazar esa orden”, alegó. Los fiscales trataron de demostrar que Watada había incurrido en un delito de desobediencia por no presentarse ante sus superiores cuando se le ordenó. Sin embargo, el juez explicó que no había quedado claro si Watada había desobedecido órdenes o simplemente no se había presentado para viajar junto a las tropas.