DERECHOS HUMANOS
Los niños, víctimas sin voz

Por Cristina Arias
2 min
Sociedad12-02-2007
En 1948 la ONU aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Muchos años después -en 1989- tras comprobar que la infancia estaba indefensa y que necesitaba una protección especial, Naciones Unidas aprobó la Convención de los Derechos del Niño. Todavía hoy se sigue luchando contra su vulneración.
Los niños son las principales víctimas y, ni siquiera, tienen voz. Dos jornadas en el mes de febrero intentan dársela y concienciar así al mundo de la discriminación que sufren: el día 6 fue el Día Mundial contra la mutilación genital femenina y el 12 el Día Mundial contra el uso de Niños Soldado. Ambas prácticas se llevan a cabo en más de 30 países. Unicef asegura que en la actualidad hay casi 300.000 menores combatientes en el mundo para los que la guerra no es ningún juego. Algunos son víctimas de secuestro o se les ha reclutado por la fuerza, mientras otros se ven obligados a unirse debido a la pobreza, el abuso y la discriminación. Los niños aportan "ventajas adicionales" a las bandas armadas: son mejores soldados, más baratos, obedientes y fácilmente reemplazables. La mayoría tienen entre 15 y 18 años, pero algunos no han cumplido ni siquiera los 10 y ya realizan las tareas más peligrosas como desminar, espiar o misiones suicidas. Además muchos -sobre todo las niñas- son explotados sexualmente. Cada vez es mayor el consenso internacional para acabar con este abuso, que es considerado un crimen de guerra por el Tribunal Penal Internacional. Hace unos días, en la Declaración de París, 58 países se comprometieron a poner fin a la utilización ilegal de menores en conflictos bélicos. Entre los firmantes se encuentran 10 de los 12 de los que la ONU considera casos graves: República Democrática del Congo, Sudán, Chad, Burundi, Uganda, Somalia, Sri Lanka, Nepal y Colombia. No lo hicieron ni Birmania ni Filipinas, que no estaban presentes. A la ablación ya han sido sometidas unos 130 millones de niñas. Y, según las estimaciones, dos millones más la padecen cada año. Es decir, aproximadamente 6.000 cada día. La mutilación genital femenina, conocida como ablación -una práctica que provoca graves consecuencias e incluso la muerte-, suele realizarse a niñas de entre cuatro y diez años, sin anestesia y en condiciones higiénicas muy deficientes. Según la ONU se lleva a cabo en unos 28 países africanos y en varios grupos de Asia meridional y oriental, aunque también se están dando casos en aquellos lugares donde habitan inmigrantes procedentes de estados donde la ablación es habitual. Los casos más graves se producen en Somalia y en Egipto (98 por cien de mujeres mutiladas) y en Malí (94 por cien). La OMS (Organización Mundial de la Salud) lo considera una violación del derecho a la salud que vulnera el derecho a la igualdad de oportunidades en la vida. Sin embargo, y a pesar de que la legislación internacional afirma que la mutilación genital femenina es un ataque a los derechos de la mujer, las medidas legislativas no son suficientes para erradicar una práctica con tanto arraigo social.