CATÁSTROFE NATURAL
Indonesia, una zona castigada por la naturaleza
Por Maite Núñez
2 min
Sociedad19-07-2006
Terremotos, maremotos, lluvias torrenciales y, como elemento detonante, la gripe aviar. Indonesia es una zona castigada por las catástrofes naturales. Las ciudades recuerdan al llanto de miles de personas que lo han perdido todo por el poder devastador de una naturaleza enfadada.
Hace seis años el fuego tomó Indonesia. Las islas de Sumatra y Borneo, que ya en 1997 habían sufrido grandes incendios, volvieron a ver ante sus ojos como sucedía de nuevo la misma historia: durante meses bajo una nube tóxica que envenenó el aire. En el año 2000, las autoridades fijaron como causa principal la quema ilegal de bosques con el objetivo de lograr más tierras para la agricultura. Más tarde, en diciembre de 2004 un tsunami de 9,2 grados hizo tambalearse el este del Océano Índico. El maremoto comenzó en el mar cerca de la costa de la isla de Sumatra. Dicho seísmo provocó varios tsunamis consecutivos que ocasionaron serios daños a zonas costeras de ocho países asiáticos y que causaron la muerte a cerca 300.000 personas. Asimismo, según los expertos, este maremoto es el quinto más agresivo de la historia moderna. El pasado año, 2005, un terremoto dejó cientos de muertos en Indonesia. El seísmo de 8,7 grados en la escala Ritcher asestó un fuerte golpe a la isla de Sumatra y que causó entre 1.000 y 2.000 muertos, en función de cuáles sean las fuentes de información. El temblor se notó en Yakarta, Singapur y Malasia, así como en Tailandia. Al poco tiempo, en junio de 2006, cerca de 200 personas murieron a causa de las fuertes lluvias torrenciales que provocaron deslizamientos de tierra y fuertes inundaciones al sur de la isla indonesia de Célebes. Los supervivientes de la catástrofe relataban que las fuertes lluvias tuvieron lugar por la noche, mientras dormían. Incluso algunos afectados aseguraban que habían sido arrastrados por el agua varios metros en la oscuridad. Estas lluvias provocaron que el río Biring Ere se desbordara y arrasara a su paso a todas las poblaciones que estaban situadas en sus orillas. Pero no sólo la naturaleza ha jugado una mala pasada a Indonesia. Desde hace varios años la zona ha sido víctima de innumerables ataques terroristas. En 2002, cerca de 200 personas murieron al estallar dos coches bomba en una zona de bares de copas de Kuta (sur de Bali). Estos sucesos se repitieron a lo largo del año 2003, 2004 y 2005 con un mismo final: 70 personas murieron a manos terroristas. Por si fuera poco, la gripe aviar ha causado la muerte a 14 personas, la mayoría niños. Según las autoridades la enfermedad se ha producido por el contacto directo con las aves.