REINO UNIDO
El Gobierno de Blair, en crisis por la dimisión de Blunkett
Por Berta Pardal
1 min
Internacional06-11-2005
El primer ministro británico, Tony Blair, se enfrenta a una crisis de autoridad en su Gobierno y a una rebelión dentro del Partido Laborista. Una situación que pone en peligro sus proyectos de reformas y lo empujan a acelerar la transición de poder en Downing Street. Ahora, Blair deberá reafirmar su autoridad tras la dimisión de Blunkett como titular de Trabajo y Pensiones, uno de sus principales aliados, y la oposición cada vez mayor en sus propias filas.
Blair celebró el jueves pasado en su residencia oficial de Downing Street la reunión semanal de Gabinete sin Blunkett, uno de sus hombres fuertes en el Gobierno, y mientras intenta aplicar una serie de reformas a las que se oponen algunos sectores de su partido. Al nombrar a John Hutton como sustituto de Blunkett, el Gobierno británico deja clara su intención de continuar con las reformas de la Seguridad Social y de las pensiones. La elección es interpretada desde la oposicion como un mensaje personal hacia Gordon Brown, dándole a entender que aún tendrá que esperar. El reciente ex ministro de Trabajo y Pensiones se vio obligado a dimitir el pasado día 2 tras el acoso de la oposicion conservadora y la prensa por haber violado un código de conducta ministerial. Ésta es la segunda vez en menos de un ano que Blunkett renuncia a un cargo ministerial, en un momento crítico para el Gobierno, que debe dar a conocer antes de que termine 2005 el plan de reforma del Estado de bienestar, que incluye la cuestión de las pensiones. A esto se añade la rebelión en las filas laboristas por unas reformas educativas, los desacuerdos sobre la prohibición de fumar en lugares públicos y el proyecto de ley antiterrorista. El ministro de Interior, Charles Clarke, le resta importancia a los problemas del Gobierno y rechaza las conjeturas de que haya cada vez más diputados laboristas que esperan un cambio de liderazgo. No obstante, Clarke reconoce que algunos parlamentarios de su partido están insatisfechos con aspectos del programa de Gobierno y acepta que analizará de nuevo el apartado del proyecto de ley antiterrorista relativo al periodo de detención sin cargos de presuntos terroristas, ante el inevitable rechazo de parlamentarios laboristas y de la oposición.