EE.UU.
Los demócratas presionan contra la obstrucción en la investigación a la CIA
Por Álvaro Leal
2 min
Internacional06-11-2005
Con motivo de la polémica suscitada por el caso Plame el grupo demócrata ha presionado al republicano para que aclare y no obstruya el proceso de investigación sobre los defectos del cuerpo de inteligencia estadounidense.
Los miembros demócratas solicitaron una sesión secreta sin precedentes en los últimos 25 años, que contó con la presencia de sus miembros y algunos empleados. Esta convocatoria fue hecha por el líder demócrata Harry Reid quien afirmó que los republicanos han postergado sin justificación la segunda fase de la investigación sobre la guerra. En 2004, el Comité del Senado realizó un informe de 511 páginas sobre los posibles defectos de la inteligencia de EE.UU. destacados por los principales analistas del país en octubre de 2002. Tras el estudio, Pat Roberts, director del Comité de Inteligencia prometió una segunda vista ya que algunos temas quedaron incompletos en el primer documento. El Partido Republicano calificó la reunión secreta de los demócratas de "truco político". Roberts acusó a los demócratas de querer llamar la atención y de transformar la realidad, ya que el comité informó a los demócratas que ese análisis se haría público la próxima semana. Aún así, el partido de George W. Bush accedió, dos horas después de la petición, a repasar las actividades del Comité de Inteligencia del Senado. En una revisión a puerta cerrada tres senadores demócratas y tres republicanos elaborarán un informe sobre el trabajo hecho por el Comité de Inteligencia del Senado respecto a las justificaciones de la guerra. Este asunto ha vuelto a ser de plena actualidad por la presentación de cargos contra el jefe de Gabinete del vicepresidente Dick Cheney, Lewis Scooter Libby. Según Reid, este hecho demuestra que el Gobierno “fabricó y manipuló los datos de inteligencia para vender la guerra en Iraq”. Libby fue acusado el pasado 28 de octubre de perjurio, obstrucción de la Justicia y falso testimonio en relación con la divulgación de la identidad de una espía de la CIA Valerie Plame cuyo esposo criticó en público los motivos aducidos por el Gobierno de Bush para invadir Iraq. El caso ha levantado ampollas en la Administración de EE.UU., Libby ha dimitido y Bush no quiere hacer declaraciones sobre al asunto. Además, el vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, ha acrecentado la discordia con el grupo demócrata. Cheney ha propuesto a los senadores republicanos que permitan a la CIA hacer excepciones con la prohibición de tortura a los sospechosos de terrorismo bajo custodia estadounidense, según indicaron algunos participantes que asistieron a una sesión a puerta cerrada en la que se trató el asunto.