SIRIA
La ONU presiona a Siria para que colabore a investigar la muerte de Hariri
Por Luis Miguel L. Farraces
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Internacional06-11-2005
Los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, de la mano de sus ministros de Asuntos Exteriores aprobaron la pasada semana una resolución que exigía a Siria su colaboración en la investigación sobre el asesinato en febrero del ex primer ministro de Líbano, Rafic Hariri. Tal resolución, impulsada por Francia, Estados Unidos y Reino Unido, ha debido ser suavizada dadas las reticencias de Rusia, Argelia y China de amenazar a Damasco con sanciones económicas.
La resolución de Naciones Unidas reclama cooperación "plena e incondicional" a Siria para esclarecer los hechos que rodearon el asesinato de Hariri. De esta manera, la ONU exige al presidente sirio, Bashar Al Asad, que detenga a cualquier persona que la Comisión de Investigación considere oportuno, reservándose ésta el derecho de interrogar por su cuenta a los sospechosos. También se insiste en que Siria abandone su política intervencionista en los asuntos internos de Líbano. Siria ya ha mostrado su rechazo a la resolución 1.636 de Naciones Unidas con manifestaciones antioccidentales en diferentes ciudades. Por su parte, los países árabes han hecho público su temor a que la presión sobre el régimen de Damasco desemboque en un "nuevo Iraq". En Oriente Próximo se teme por un posible vacío de poder en Siria que desestabilizaría toda la zona. Desde la Liga Árabe se avisa de que no se puede derrocar un régimen sin una alternativa pormenorizada, concreta y respaldada por el pueblo. Las opiniones de los países vecinos de Siria también coinciden en que la presión exacerbada o el aislacionismo impuesto a Damasco podrían despertar una temida ola de radicalismo en la zona. Bashar Al Asad, presidente de Siria, se ve así en la cuerda floja, ya que el denominado Informe Mehlis impulsado por la ONU para la investigación del asesinato de Hariri inculpa directamente a tres de los más altos cargos del Gobierno de Damasco sin concretar, pero se sospecha que uno de ellos sería el propio Al Asad. Siria se ha visto inculpada desde la muerte del ex primer ministro libanés, contrario a la presencia de tropas sirias en la zona.