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POESÍA

José Corredor-Matheos, un poeta de excepción

Por Lourdes TéllezTiempo de lectura1 min
Cultura08-10-2005

El Premio Nacional de Poesía que otorga el Ministerio de Cultura no es el premio más afamado y popular en el mundo de las Letras. Tampoco es un premio interesantepor su cuantía económica, tan sólo 15,000 euros. Pero por lo menos ha reconocido la interesantísima obra poética de José Corredor-Matheos.

En esta época en que la literatura fácil de Harry Potter o Stephen King hacen de las suyas en las librerías, se reconoce la lenta y minuciosa labor del poeta. José Corredor-Matheos es el paradigma del luchador incansable e innovador. Perteneciente al grupo de literatos de los años cincuenta, no se ha estancado en el pasado. Hoy su poesía, que sigue al pie de la letra los cánones más antiguos, es fresca y actual. Retrata la vida y el presente, mezclando las corrientes de pensamiento que inundan las calles. El resultado, un agradecimiento a la ignorancia que hace que vayamos descubriendo a cada paso experiencias gratas o amargas. Y así, retratando el regalo del existir y el enigma del porvenir, en El don de la ignorancia, Corredor-Matheos gana el Premio Nacional de Poesía 2005. “Incansable” es el adjetivo que describe la andadura de este artista de la palabra. Poeta con más de 10 libros publicados, crítico de arte contemporáneo y de cine, traductor de los grandes poetas catalanes. Ha ganado otros premios como el Premio Boscán de Poesía (1961) y el Premio Nacional de Traducción de Poesía Catalana Contemporánea (1993). Busca la inspiración en la sencillez del escritor moderno como Juan Ramón Jiménez, del escritor aguerrido como Garcilaso, o del santo, como el carmelita San Juan de la Cruz. Asegurando que no busca "lo oriental" por estar de moda, este poeta casi octogenario, se adentra con delicadeza en el pensamiento budista. Desde la publicación de su obra Carta a Li Po en 1975, dejó abiertas las puertas a esta cultura, que también se hace presente en El don de la ignorancia.