INMIGRACIÓN
Después de la valla, abandonados en el desierto
Por Alejandra Linares-Rivas
1 min
Sociedad07-10-2005
Cuando los inmigrantes que tratan de pasar la valla de la frontera de Ceuta y Melilla con Marruecos y son detenidos, el gobierno marroquí les envía a las zonas desérticas del sur del país, de modo que no puedan intentar entrar nuevamente en España.
Iban a saltar la valla. Parte de sus ropas se han quedado enganchadas en los alambres. Han perdido los zapatos. Están heridos. Son subsaharianos. Han soñado durante mucho tiempo de viaje con su entrada en España. Pero no lo han conseguido. Las redadas posteriores en las inmediaciones de Ceuta y Melilla no les permiten volver a intentarlos: han sido descubiertos. Les devuelven a Marruecos. Allí, la policía, dirigida por las autoridades del país, sube a los inmigrantes en autobuses y les lleva a más de 600 kilómetros al sur del país, cerca de la frontera de Argelia. Los subsaharianos son abandonados en una zona desértica pedregosa, diez kilómetros al sur del pueblo más cercano, Bouarfa. La organización n gubernamental (ONG) que descubrió el lugar, Médicos Sin Fronteras (MSF), afirma que por el momento allí se encuentran 800 inmigrantes. MSF denuncia el trato vejatorio dado a estos hombres, mujeres y niños, en gran parte heridos. Carlos Ugarte, miembro de la ONG, insiste en que las vidas de estas personas "corren serio peligro". Ugarte precisa que los inmigrantes afectados por estas medidas marroquíes no son los expulsados por España, sino de los detenidos en las redadas en las inmediaciones de Ceuta y Melilla. Por eso, añade que "si el Gobierno español va a aplicar las devoluciones de los subsaharianos debe tener en consideración que van a recibir ese trato". Entretanto, MSF ha emprendido el traslado de unos seis heridos de gravedad al hospital más cercano, y ha proporcionado alimentos, mantas y plásticos al resto. Sin embargo, en la zona sólo hay un riachuelo de agua no potable, de forma que para beber dependen "de la generosidad de sus vecinos", según Javier Gabaldón, coordinador de la ONG en Marruecos.