FÓRMULA 1
Fiabilidad y regularidad, claves del título
Por La Semana.es
2 min
Deportes25-09-2005
El éxito con que Alonso cierra la temporada se ha fraguado en un talento y madurez que han sacado el máximo provecho de un monoplaza que no ha sufrido averías y se ha mostrado competitivo desde la primera carrera.
El inicio de temporada fue decisivo para sentar las bases del campeonato, con cinco podios en las cinco primeras carreras y tres triunfos en Malasia, Bahrein y San Marino. El asturiano supo resistir luego la reacción de McLaren, que ha conseguido sumar –a falta de dos carreras– nueve victorias. Sin embargo, aun con problemas como en Mónaco, Alonso consiguió terminar carreras y sólo en Canadá, donde abandonó por accidente, en Estados Unidos, donde no compitieron los equipos calzados con neumáticos Michelin, y en Hungría, donde no pudo entrar entre los ocho primeros, dejó de puntuar. Antes bien; el Nano supo aprovechar los problemas de fiabilidad de las flechas de plata para hacerse asiduo a los podios para no sólo mantener a raya a Raikkönen, sino para sumar dos nuevas victorias en Francia y Alemania. El acierto de Renault en el planteamiento de la temporada ha permitido a la marca del rombo cumplir un objetivo que perseguía desde 1977: conseguir un título –siquiera el de pilotos, más llamativo, a expensas de refrendarlo con el de constructores, más prestigioso para las marcas– con un equipo propio. El título de Alonso culmina un proyecto iniciado en 2001, con la adquisición del equipo Benetton. El bólido, con un diseño en el que han destacado las amplias branquias para disipar el calor del motor, se mostró fiable y competitivo durante toda la temporada y tan sólo en dos ocasiones sufrieron averías mecánicas. Con la llegada a la presidencia de Renault del brasileño Carlos Ghosn, en sustitución de Louis Schweitzer, la rentabilidad ha sido la principal premisa de la marca francesa. El reto de Flavio Briatore ha sido adaptar la estructura del equipo a las normas impuestas por la FIA, que han dado importancia a la reducción de costes. No obstante, la consistencia de Alonso para competir de igual a igual con pilotos más rápidos, y siempre sin asumir riesgos que lo llevaran a perder puntos, ha sido decisiva para asegurar el título.