ARTE
Abre sus puertas el nuevo Museo Reina Sofía con las obras aún sin concluir
Por Marta Escavias de Carvajal Góm
2 min
Cultura23-09-2005
Cuatro años después de que empezaran las obras, ya está a punto el nuevo Reina Sofía diseñado por Jean Nouvel. Con un presupuesto de 92 millones de euros, este ambicioso proyecto ha cambiado la fisonomía de la Plaza de Carlos V y la Ronda de Atocha de Madrid.
Bajo una espectacular cubierta volada roja se alzan los tres edificios de nueva planta donde el vidrio y el composite son protagonistas absolutos, dispuestos en torno a una plaza pública, presidida por Brushstroke, una escultura de Roy Lichtenstein. Uno alberga dos salas de exposiciones temporales, que se abrieron en junio de 2004 para exhibir sendas retrospectivas de Lichtenstein y Dalí. Una apertura precipitada a causa de compromisos adquiridos, que enojó a Nouvel, quien no entendió que hubiese críticas a su proyecto, cuando sólo se había mostrado una parte. El edificio más espectacular es el que alberga una gran biblioteca de arte, con capacidad para 250.000 libros y cien puntos de lectura. La madera de jatoba, da gran calidez al edificio, aunque su mantenimiento es complicado También espectacular es la inmensa lámpara que preside la biblioteca, formada por dados de vidrio moldeados en la Real Fábrica de Vidrio de La Granja. Empotrada literalmente en la biblioteca, una completa tienda-librería, distribuida en tres plantas, que rige La Central: en la planta baja están los libros de arte y la tienda; en la primera, los volúmenes de humanidades y en la segunda, textos de música, filosofía y clásicos. El tercer edificio acoge un auditorio con capacidad para quinientas personas, otro auditorio más pequeño con doscientas plazas, una sala de protocolo, cafetería y restaurante. A este edificio aún le faltan no pocas horas de trabajo para estar a punto. Se nota que se han dado prisa para que quede lo mejor posible a simple vista, pero el olfato y el tacto delatan premuras y deficiencias. Desde que en diciembre del 2001 comenzasen las obras, éstas no estuvieron en ningún momento exentas de problemas. Por ejemplo: parte del pladur del techo del auditorio se descolgó por un problema de anclaje y el pasado mes de agosto se filtró agua en una de las nuevas salas de exposiciones temporales, donde colgaba una gran antológica de Juan Gris, afectando a un cuadro de la Academia de Bellas Artes y dejando en entredicho el perfecto aislamiento de este espacio. Pequeños desperfectos que aún tendrán que paliar pero que no han impedido que el nuevo Museo Reina Sofía abra sus puertas a todos los amantes del arte.