COREA DEL NORTE
El Gobierno norcoreano exige reactores nucleares a EE.UU.
Por Berta Pardal Centeno
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Internacional25-09-2005
Corea del Norte y Estados Unidos lograban, el pasado lunes, un acuerdo histórico que trataba de poner fin a la crisis nuclear. Tras dos años de negociaciones, Pyongyang se comprometía a abandonar todos sus programas nucleares de armamento y a regresar cuanto antes al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). A cambio, ayudas económicas y garantías políticas por parte del gobierno norteamericano, además de que se considerara su derecho a usar energía nuclear con fines pacíficos.
El acuerdo, sin embargo, se convirtió en papel mojado pocas horas después de anunciarse. Corea del Norte matizaba que no renunciará a sus armas hasta que reciba reactores de agua ligera para demostrar "un sustancial reconocimiento" del derecho del régimen comunista a un programa nuclear civil "con fines pacíficos", según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano. El régimen de Kim Jong-il desbarata así el acuerdo alcanzado con China, Corea del Sur, EE.UU., Japón y Rusia. Desde Estados Unidos afirman que "no era el acuerdo que firmaron" horas antes en Pekín. Por su parte Nobutaka Machimura, el ministro de Asuntos Exteriores japonés, califica la petición de "inaceptable". Corea del Sur intenta calmar los ánimos y la polémica. Afirma que las demandas de su país vecino se preveían y que no tienen porqué significar el fin de un acuerdo a seis bandas. Corea del Norte dispone de, al menos, un reactor de grafito, capaz de producir armamento atómico, pese a comprometerse a abandonarlo en 1994 a cambio de que una coalición internacional, con EE.UU. a la cabeza, construyera en el país dos reactores de agua ligera. Los planes se abandonaron hace tres años, con las acusaciones que Washington lanzó a Pyongyang por reiniciar sus programas nucleares con fines militares, violando los acuerdos bilaterales de 1994.