PARÍS-DAKAR
Se reabren viejas heridas en el Dakar
Por Fernando L. Clemente
2 min
Deportes16-01-2005
Stéphane Peterhansel volvió a llevarse el título de coches y Ciryl Després sucedió en motos a Nani Roma. El Dakar echó el cierre con menos de la mitad de supervivientes de los que empezaron la carrera en Barcelona con un intenso debate sobre el futuro. Si la carrera se mantiene, Marc Coma, Isidre Esteve y Joan Roma ya anuncian que irán por la victoria en 2006.
A medida que los participantes se acercaban a los desiertos saharaui y mauritano, salieron a escena los favoritos al triunfo, con sucesivas entradas y salidas del liderato del catalán Marc Coma. La sexta etapa, que finalizaba en Zouerat, fue la de la victoria para dos veteranos que se mantenían como máximos favoritos en sus disciplinas: el malogrado Fabrizio Meoni y Stéphane Peterhansel. El papel de Robby Gordon y Volkswagen había quedado lejos de la victoria por los problemas técnicos –aunque Jutta Kleinschmidt conseguiría acabar en el podio–, y Colin McRae escenificó los problemas del equipo Nissan. La carrera de coches se mantuvo en un dominio de Mitsubishi, con un constante intento de Luc Alphand por acercarse –inútilmente– al líder, su compañero Peterhansel, que también ha encontrado la manera de encadenar victoriasen coches. Especial mención merece la sexta plaza Joan Roma, que no dejó de dar la cara y tuvo un más que meritorio debú. Las últimas jornadas en Mali y Senegal dio juego para que los pilotos de Nissan Giniel de Villiers y Ari Vatanen acaparasen victorias parciales. En motos, la carrera recibía dos mazazos en el fallecimiento en plena prueba de José Manuel Pérez, que murió nada más llegar a Alicante, trasladado por un accidente sufrido días antes, y del campeón de 2001 y 2002, Fabrizio Meoni. La pérdida de Meoni, que hizo anular la duodécima etapa, dejó vía libre a una reñida disputa por la victoria a Cyril y Coma. Ambos llegaron a la penúltima etapa separados por sólo tres minutos, merced a una sanción impuesta a Després. Pero la emoción duró poco: el francés se encargó de recuperar una ventaja ya insalvable. También perdió el pulso por el tercer puesto Isidre Esteve, que no pudo desbancar al surafricano Alfie Cox por apenas 22 segundos. Sin embargo, más que carrera ha habido mucho debate sobre la seguridad, el diseño y las formas de correr el rally más exigente del mundo. Las muertes de los pilotos, dos acompañantes de la caravana y una niña senegalesa elevaron las voces favorables a que el Dakar no se vuelva a disputar. La marca austriaca KTM, que suministra la mayoría de motos, afirmó que al final de la carrera estudiará si vuelve a participar en éste o cualquier otro rally.