REFORMA DEL CGPJ
La ausencia de un senador del PP impide paralizar la reforma judicial
Por Raúl Romero Martín
1 min
España19-12-2004
Primero fueron los diputados socialistas los que con su ausencia devolvieron el proyecto de ley para la reforma judicial al Consejo de Ministros. Ahora el popular Gustavo Alcalde ha dejado a su grupo con la miel en los labios. Su ausencia en el Pleno del senado del pasado lunes hizo que el PP perdiera la votación y que la reforma se haga por lectura única tal y como quería el Gobierno de Zapatero.
La decisión de que se produzca por el sistema de lectura única se adoptó en la segunda votación, ya que en la primera hubo empate de 126 votos a favor y 126 en contra. Una senadora de CiU votó junto con el Grupo Popular en la primera de las votaciones, pero la ausencia del senador Gustavo Alcalde propició que hubiera un empate. En la segunda votación, la senadora votó con su grupo y deshizo las tablas. Con esto propició la lectura única por 127 a favor frente a 125 en contra. El Grupo Popular en el Senado se queda al descubierto ya que habría ganado la votación si todos sus senadores hubieran estado en la Cámara. De ser así, la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial tendría que haberse tramitado por urgencia, ya que el Ejecutivo declaró la reforma «de urgencia» y tendría que ir a comisión, en la que se pueden presentar vetos y enmiendas. Por el trámite abreviado de lectura única, la reforma se votará en el último pleno del año, el próximo día 22 de diciembre y estará en vigor en enero. Con todo a merced del Ejecutivo socialista, la vicepresidenta del Gobierno, Mª Teresa Fernández de la Vega, da un paso atrás, tras las críticas realizadas desde sectores judiciales y religiosos, en sus manifestaciones en las que tachó de “inmovilistas y tenebrosos” a los jueces y curas. De La Vega aclara ahora que sus críticas iban dirigidas “sólo a sectores minoritarios” del Poder Judicial y de la Iglesia. En todo caso, sus declaraciones han causado indignación. Así, el portavoz del CGPJ, Enrique López consideró “muy desafortunadas” las palabras de la vicepresidenta que –dijo- le producen “gran preocupación y perplejidadad”.