ANÁLISIS DE LA SEMANA
Temporal
Por Almudena Hernández
1 min
Sociedad22-02-2004
Lo del temporal que está cayendo sobre España es eso, un temporal. Lo difícil es lo que se vive en Tuvalu, donde el mar ha tomado las islas por el deshielo que sufre el planeta. El temporal ha pasado por España pero remitirá sin que nadie tenga que ir en una motora a trabajar. Y no es, para nada, una situación cómica. No es una broma. Este temporal de lluvia y nieve cesará, pero el cambio climático con el que los científicos parecían asustarnos está llamando a la puerta de las cabezas de chorlito del hombre. Lo que pasa por la cabeza del hombre no es temporal, parece crónico. Crónico y triste, muy triste, pues es egoísta. ¿Qué pasa con los niños, con los que unos juegan, a los que otros pervierten, a los que aquéllos quitan la ilusión, a los que los otros les roban la inocencia? Los niños de ese siglo del progreso sufren, son monedas de cambio, un tema de conversación, pero a pocos importan. Al hombre de idiotez crónica del siglo XXI le importa su ombligo, su propio placer, que no felicidad, y todo y todos los que se queden en el camino, que se aguanten. Lo de menos es cuántos acaben pisoteados mientras él logra engordar su ego. Lo de más, y lo ideal, sería que los que están aplastados buscasen las fuerzas necesarias para levantarse y acabar con esa situación, que sólo con valentía y un poquito de buenas ideas, sería temporal.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo