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BATASUNA

El Supremo pide al Gobierno vasco que se pronuncie sobre la ilegalización de Batasuna

Por Cristóbal CabezasTiempo de lectura1 min
España11-04-2003

La directiva del Partido Nacionalista Vasco (PNV) afirmó que todos los poderes del Estado -el Gobierno, las Cortes, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Tribunal Constitucional (TC) y el Tribunal Supremo (TS)- coordinaron sus actuaciones para ilegalizar “una opción política que es aceptada por aproximadamente el 15 por ciento del electorado” vasco, lo que el PNV cree “un atropello jurídico”.

El PNV busca la manera de apoyar a Batasuna con una denuncia de su ilegalización ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, a pesar de que sólo los propios perjudicados podrán apelar a esa instancia después de haber agotado las vías judiciales en España. En el Tribunal Supremo, los miembros de la Sala especial se reunieron para comunicar a las instituciones vascas y navarras el fallo de la sentencia que ordenó la ilegalización de Batasuna. A partir de ahora, las instituciones del País Vasco tendrán que estudiar la sentencia y tomar una decisión sobre cómo van a cumplirla. En el Parlamento vasco, las juntas generales y los ayuntamientos nacionalistas ya han adelantado que no están dispuestos a disolver los grupos de Sozialista Abertzaleak, en los que se agrupan los cargos electos de la ilegalzada Batasuna. La Ertzaintza tampoco recibió la orden de cerrar definitivamente las sedes de la formación política, la mayoría de las cuales permanecen abiertas en estos momentos. Por su parte, el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, consideró que los dos partidos que tienen la mayoría política en España, PP y PSOE, “condicionan” la “voluntad mayoritaria de los vascos” que, según dijo, son “un pueblo regido por una voluntad ajena”, por ser “la única comunidad con mayoría política y sindical nacionalista”. El dirigente del PNV aclaró, sin embargo, que la intención de su partido no es “echarse al monte” para “restaurar” la democracia, sino “persuadir a otros”, entre los que citó a socialistas y catalanes, para trabajar en la misma dirección.

Fotografía de Cristóbal Cabezas