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SIN CONCESIONES

A Gurruchaga y San Sebastián

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura2 min
Opinión02-12-2002

La amistad es un reflejo del amor entre dos personas. Por encima de la amistad hay pocas cosas. Apenas, el respeto a la vida y a los derechos humanos. Ni siquiera otro amor, del tipo que sea. Cuando dos seres humanos comparten una verdadera amistad, nada les separa. Ni el tiempo ni el trabajo ni la distancia. Bastan un par de palabras sinceras y una mirada transparente para recuperar la inocencia de cuando eran niños y salvar las diferencias que genera la vejez. La amistad, si es pura, persiste hasta el final. Entre amigos no hay silencios incómodos ni problemas irresolubles ni traiciones consumadas. Cuando algo de esto ocurre, la amistad se resiente. Cuando la amistad cae en la escala de valores, acaba el lazo entre dos personas. Cuando desaparecen los puntos en común, cada uno inicia un camino y pocas veces vuelven a cruzarse. Pocas cosas merecen la pena en la vida más que una amistad. Ni siquiera otra persona, menos aún una oferta laboral. El trabajo, el dinero y los bienes materiales son elementos circunstanciales que poco afectan en la lenta carrera hacia la felicidad. Quien pone en riesgo una amistad por un beneficio personal olvida que la felicidad de uno mismo se construye haciendo feliz a los demás. Nunca puede haber precio en la amistad de dos personas. Las amistades de conveniencia están viciadas desde el primer momento. Los amigos comparten los sueños y luchan juntos por conseguirlos, no por arrebatárselos unos a otros. Los amigos deben saber hablar entre ellos. Dos amigos que quieren lo mejor el uno para el otro tienen que decirse las cosas a la cara sin reproches, sin remordimientos, sin rodeos. Tienen que saber escuchar y saber perdonar. Más vale una disculpa temprana que un arrepentimiento tardío cuando ya no hay solución. La amistad es un bien preciado que cuesta mucho encontrar en la vida como para perderlo sin luchar por encontrar un remedio.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito