SIN CONCESIONES
El enemigo del PSOE
Por Pablo A. Iglesias
4 min
Opinión29-03-2017
Por fin deshojó la margarita Susana Díaz. Ya anunció que quiere ser la secretaria general del PSOE. Comienza de verdad la carrera por el liderazgo del partido más antiguo de España y el que más tiempo ha gobernado en democracia. La lideresa andaluza desveló en Madrid lo que todo el mundo sabía porque ella misma se había encargado de darlo a conocer a través de filtraciones y terceros. Sin embargo, en público había mantenido el silencio. Bien por cobardía, bien por estrategia. Hasta ahora permanecía escondida en un segundo plano, como el suplente del torero que aguarda cómodamente protegido tras el burladero. El parapeto de Susana Díaz y a la vez su catapulta es la Junta de Andalucía. Pero a partir de ahora también va ser su espejo y su lastre. Tan mal está el Partido Socialista que gran parte de la cúpula e históricos de chaqueta de pana y puño en alto han olvidado sus diferencias y han unido fuerzas para desplegar una larga alfombra roja de Madrid hasta Sevilla. Susana Díaz es su única esperanza de volver a ganar y de recuperar la hegemonía de la izquierda ante la amenaza de Podemos y la crisis existencial de la socialdemocracia en toda Europa.
El PSOE afronta una batalla mucho más relevante que elegir un secretario general. Lo que verdaderamente está en juego es su propia existencia, si preserva la unidad como primer partido de izquierdas o si por el contrario estalla en dos bandos para ser irrelevante como el Pasok en Grecia. Si gana Susana Díaz, la andaluza impondrá la unidad y depurará a cualquiera que sea mínimamente sospechoso. Su lema "100% PSOE" es otra forma de exponer que para la sevillana, que sólo ha trabajado a lo largo de su vida en el aparato del partido, se está con ella o contra ella. Si gana Pedro Sánchez, el PSOE quedará quebrado en dos mitades difíciles de reunificar. Radicalizará todavía más el giro izquierdista que Zapatero acometió a la ideología de Ferraz durante sus once años al frente. El expresidente del Gobierno ahora respalda a Susana pero en sus brazos crió a Pedro Sánchez cuando comenzaba y con su deriva relativista amamantó la mentalidad del 'No es no' que tanto daño ha hecho al partido. El problema de fondo del PSOE es que sigue alabando al peor presidente que ha tenido España y sigue sin hacer autocrítica de las consecuencias nefastas de sus mandatos. La crisis económica, la deriva independentista catalana, la aparición de Podemos y la radicalización de la militancia es consecuencia de Zapatero.
Pedro Sánchez estaba muerto pero parece resucitado por el entusiasmo de las propias bases. Su discurso de odio al PP llega a las entrañas de la militancia con más facilidad que las promesas de futuro de Susana Díaz. La andaluza parece tener el camino allanado hacia la Secretaría General pero conviene no olvidar que en el PSOE siempre ha triunfado la rebelión contra el aparato. Borrell ganó las primarias a Almunia. Zapatero venció contra pronóstico al omnipresente Bono. Y Sánchez derrotó a Madina cuando era el favorito. ¿Y si ahora hubiera otra sorpresa? El PSOE no puede permitirse más divisiones porque así sólo gana Podemos. Pero España tampoco puede permitirse una oposición irresponsable y populista que piensa en su interés partidista en vez de en el futuro de todos. Estas primarias socialistas van a omitir por enésima vez el repensamiento que la izquierda necesita con urgencia y sin el que se está hundiendo en toda Europa. Las primarias van a centrarse exclusivamente en quién es mejor lider y quién es el verdadero enemigo del PSOE. Para Pedro Sánchez, el anticristo es el Partido Popular. Para Susana Díaz, el adversario que roba votos es Podemos. Aquí pivota la estrategia de futuro de uno y de otro para ser el nuevo secretario general y a la vez de esta concepción que gane depende el futuro de todos los españoles. Por eso Susana Díaz gobierna Andalucía gracias a Ciudadanos. Por eso Pedro Sánchez quería pactar con Podemos. Son dos visiones antagónicas del partido y de la política. Ella es la candidata de la élite del pasado. Él es el candidato de los militantes y de un futuro con olor a naftalina de 1936.
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Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito