ANÁLISIS DE ESPAÑA
Todos contra Zapatero
Por Alejandro Requeijo
2 min
España14-03-2011
La firmeza nunca ha sido una de sus cualidades más características, pero sería injusto no reconocerle al presidente Zapatero un aguante a prueba de bombas. Al presidente se le está poniendo cara de líder árabe en problemas. Aquí no hay milicias rebeldes, ni bombardeos , pero al líder socialista cada vez le quedan menos recursos y menos apoyos -principalmente en el PSOE- para seguir. La imagen de debilidad en política es tan peligrosa como el olor a sangre en un mar de tiburones. Se huele. Y hace tiempo que Zapatero se pasea como un fantasma por los pasillos del poder. La prueba es que, aunque aún no lo ha dicho, ya casi nadie se imagina un futuro con él. Hoy Zapatero es en la política patria un parias al que se le saca más rentabilidad rechazándole que defendiéndole. No hay más que hacer un repaso a los últimos meses para darse cuenta de lo difícil que es situar el punto exacto en el que empezó el fin del líder socialista. Igual de difícil es atribuirle sólo a una causa, acontecimiento o persona el mérito de la caída del zapaterismo. Podrían ser los mineros cabreados de Rodiezmo o los sindicatos que se sumaron al "Zapatero, embustero" para luego hacerle una huelga general. Podría ser Tomás Gómez, "el hombre que le dijo no a Zapatero". O Rubalcaba por ponerle un título tan dañino a aquella rebelión madrileña o por convencer al presidente para que le otorgase más poderes, lo que ha facilitado todo tipo de comparaciones odiosas. Pueden ser los barones como Barreda, que directamente hacen campaña en contra de su jefe, conscientes del que el 22M será un plebiscito. Puede ser la UE, que no se cansa de dar órdenes y desautorizarle. Merkel. Las agencias de calificación. Las elecciones catalanas. Incluso el propio Zapatero no se ha hecho ningún favor alimentando el debate de su sucesión. El último en darse cuenta de que Zapatero ya no vende ha sido Blanco, quien directamente se ha cargado el mitin de Vista Alegre. Lo más llamativo del ocaso de Zapatero es que sólo hay una cosa clara. Pese a la multitud de enemigos que se ha ganado y la de acontecimientos que le han debilitado, sólo hay una persona que se va a beneficiar de ello por encima del resto: Mariano Rajoy. Tumbado en la hamaca leyendo el MARCA, seguramente sea quien menos haya contribuido a su final. Y, sin embargo, es la única alternativa. Así está España.
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Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio