ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Inflación y algo más
Por Gema Diego
1 min
Economía13-03-2011
Aunque nuestros pensamientos se fueron a Japón en el día de nuestra efeméride reciente más dolorosa, y aunque el desastre humano y la compasión por los iguales sobrecogen estos días nuestra alma, la economía y sus cambios críticos siguen fluyendo. Y quizás sin darnos cuenta, se están diseñando modificaciones decisivas que marcarán nuestra forma de vida durante, al menos, los próximos años. Uno de los debates que se han abierto es el de abandonar la inflación como guía para el incremento anual de los sueldos. El argumento es que aumentarlos en este porcentaje genera una espiral inflacionista -dicen- que hace que los precios avancen más de lo que deberían. El problema es que no está muy claro con qué habría que sustituirlo, aunque ciertos expertos se inclinan por vincular las subidas a la productividad de la empresa. Pero, ¿cómo se mide esa productividad? Unos beneficios de un dinero determinado, ¿en cuántos euros se traducirán en la nómina? Y es más: ¿la productividad depende por completo de los empleados? ¿Es posible que los empleados se esfuercen al máximo y no consigan los resultados deseados porque eso no depende al 100% de ellos? En ese caso no sería junto que la remuneración se ligase con algo incontrolable. ¿Por qué no buscar una fórmula mixta? Algo que aúne la inflación, para que los asalariados no pierdan poder adquisitivo; la productividad, para que la empresa no sufra tanto cuando vengan los malos momentos y comparta las ganancias de los buenos; y otras variables como el crecimiento de la economía o del sector en el que se mueva la compañía. Las puertas están abiertas, a ver si ahora somos capaces de entrar a través de la correcta.
