ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Primavera: algo más que polen
Por Gema Diego
2 min
Economía17-10-2009
Elena Salgado ha anunciado el comienzo del fin de la crisis para la primavera de 2010. Para esa época comenzaremos a avistar, si las previsiones de la ministra se cumplen, los famosos brotes verdes. Hasta entonces, todavía nos queda un largo semestre para hibernar y aguantar los rigores de la recesión. Me gustaría saber cómo vamos a notar los inicios de esa recuperación. ¿Veremos, por fin, cómo nuestros familiares y amigos que llevan meses en el paro encuentran un trabajo? ¿Cambiarán las empresas, dejarán de utilizar el leitmotiv de la crisis como excusa para que los empleados entreguen más horas a la causa por menos dinero? ¿Ofrecerán incentivos de motivación, facilidades de conciliación, salarios dignos? ¿Dejarán de cerrar tiendas y negocios por doquier y volverán a florecer las áreas comerciales? ¿El salario dará de sí para que no haga falta jugar con malabares para llegar a fin de mes? ¿Podremos comprarnos una casa que aspire a ser algo más que un cuchitril sin hipotecar hasta nuestra respiración? ¿Los ricos que sobrevivan a la mala racha serán menos insultantes –tipo Goirigolzarri- y más creadores de riqueza general? Porque si nuestra salida de la crisis se va a producir a costa de más empleos basura, de esquilmar a los mileuristas, de un repunte de los precios de los pisos y a costa de agarrarnos otra vez al asidero del ladrillo y el turismo de baja estofa, prefiero quedarme entre dificultades a ver si con tanta lucha el Gobierno acaba encontrando el timón que lleve a España a conseguir el verdadero bienestar ciudadano. Porque subir de nuevo a la nube de una economía poco social es engañoso, como las pelusas de polen de la primavera que parecen tan atrayentes por su suavidad pero cuando las tocas dan alergia y hacen toser y estornudar.
