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ANÁLISIS DE ESPAÑA

Zapatero llega tarde y mal

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura3 min
España11-01-2009

Tan indigno es el silencio de Rajoy ante la enésima demostración de opulencia llevada a cabo por Israel en Gaza como que Zapatero utilice ahora el sufrimiento palestino para eclipsar los borrones de su gestión. Desde hace décadas, Israel lleva a cabo un genocidio silencioso sobre el pueblo palestino con la indiferencia de la comunidad internacional y el apoyo activo de EE.UU. Por eso ahora, por mucho que el líder del Ejecutivo saque pecho al enarbolar la bandera de la paz, sus palabras no dejan de sonar más a un interés de consumo interno que a un deseo real de que cesen los asesinatos contra civiles en aquel territorio. De lo contrario Zapatero no habría tardado dos semanas en tomar partido por uno de los dos bandos. De lo contrario no aprovecharía una cuestión internacional tan dramática para lanzar mensajes a la oposición. Si tan comprometido está con la situación en Gaza podría haberle reprochado a Abu Mazen cuando le tuvo delante su papel en todo este episodio. Mazen es el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Esto incluye a todos los palestinos, también los que están muriendo en Gaza, independientemente de que la Franja ahora esté gobernada por Hamas, partido rival al suyo. Mazen es ese presidente palestino –cada día menos- que, desde la silla de Arafat, fue el primero en responsabilizar a su propio pueblo de los ataques que está sufriendo. Una reacción difícil de asimilar. Zapatero podría haber aprovechado su reunión con él en España para decirle que las cosas se hacen de otra manera. En lugar de eso prefirió darle dos palmaditas en la espalda. Precisamente la migaja de apoyo que el dirigente de Al Fatah vino mendigando. Pero ahora Zapatero sube el tono y pretende engañar a los españoles. Simplificando un conflicto, no ya a una cuestión de buenos y malos, sino a una pelea de barrio entre socialistas y populares. A ver quién patrimonializa antes y mejor el sufrimiento palestino. A ver quién se apodera de manera interesada y partidista de un sentimiento generalizado en la sociedad cercano a la causa palestina. Ya lo hicieron con Obama. Pero Zapatero llega 800 muertos tarde –en estos momentos ya serán más-. ¿Dónde estaba esa valentía de la que presume el presidente cuando Israel lanzó su primer misil?. ¿Dónde estaba el compromiso durante los meses en los que el David hecho Goliat dejó sin alimentos, combustibles y medicinas al millón y medio de personas que viven en la Franja?. Si tan afligido está Zapatero, que no se quede en palabras y pase a hechos. Ahí está el precedente de Chávez, quien ya ha abierto el camino. No es la primera vez que Israel lleva a acabo ataques selectivos a edificios y objetivos civiles palestinos. ¿Dónde estaba Zapatero entonces?. ¿No se va a mojar Zapatero con el más de medio centenar de españoles que todavía están atrapados en la zona sin poder salir porque, según dicen, el consulado español no hace nada por evacuarlos?. Y no sólo en Gaza. ¿Alguien recuerda al presidente decir algo contra el muro de separación que el Estado judío levanta en torno a toda Cisjordania sin respetar las fronteras oficiales?. Dividiendo familias, humillando aun más a un pueblo que lleva 60 años de promesas incumplidas. ¿Le ha recordado Zapatero a Israel los acuerdos de Annápolis, los asentamientos, la creación del Estado palestino?. ¿Sabe el presidente lo que es todo esto?. No le interesa. Los socialistas sólo ven en este drama una nueva oportunidad para hacer oposición desde el Gobierno contra el PP. Pero en política no todo vale. El tono y las palabras de Zapatero clamando contra Israel huelen que apestan. Por hipócritas y oportunistas.

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio