Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

SIN CONCESIONES

Probablemente

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura2 min
Opinión11-01-2009

La cerveza Carlsberg saltó a la fama con un eslogan de lo más atrevido y pretencioso. Los publicistas de la bebida no tuvieron reparos en presentarla internacionalmente como "La mejor cerveza del mundo". Podría parecer exagerado a la vez que engañoso. Y lo era. Pero con el fin de evitar que retiraran el anuncio y denunciaran a la compañía por mentirosa, algún genio del marketing encontró la fórmula mágica para erigir a la bebida como "la mejor cerveza del mundo". Sólo hacía falta una palabra, una sola palabra: "Posiblemente". Bastaba un adverbio para poner en duda semejante afirmación y, a la vez, evitar toda clase de sanciones. Sostener que Carlsberg "posiblemente" sea la mejor cerveza del mundo es decir que sí y que no, es afirmar y negar al mismo tiempo, es contar una mentira sin que te puedan culpar por ello. Posiblemente o quizá son palabras que manifiestan duda. Según la Real Academia de la Lengua, son dos adverbios que "denotan la posibilidad de que ocurra o sea cierto lo que se expresa". Sólo la posibilidad, de que sí o que no. Cualquiera podría ampararse en el ambiguo significado de estos términos para afirmar la mayor de las barbaridades. La última osadía de este tipo puede leerse en la publicidad de varios autobuses de ciudades como Londres o Barcelona: "Probablemente, Dios no existe". Esta es la particular manera que tiene una asociación de ateos para sembrar dudas ante la fe. ¿Probablemente? Poco deben de tener de ateos para difuminar sus ideas tras un adverbio de duda, al estilo de Carlsberg. "Probablemente" significa, entre otras cosas, "que se puede probar". Luego es una lástima que este grupo de ilustrados teólogos no se atreva a descifrar el mayor y más antiguo enigma de la Humanidad. No lo hacen porque no pueden y porque no saben. La existencia de Dios en un misterio con siglos de historia que sólo la fe es capaz de desvelar. Es toda una lástima que una asociación de ateos se gaste miles de euros en plena crisis económica internacional para negar que el ser humano trasciende a su propia vida. Ese dinero podría invertirse en mejores cosas y mucho más útiles, dados los tiempos que corren. Semejante esfuerzo por destruir la fe de millones de personas en todo el planeta es una pérdida de tiempo. Desde que el hombre alzó por primera vez la mirada al cielo y observó la belleza del firmamento, comenzó a preguntarse quién es el autor de aquella hermosa escena. No hay nada de malo en que la gente crea en un dios bueno y misericordioso. Ya lo escribió el genio Miguel de Unamuno en San Manuel Bueno, mártir. Esconder las dudas y debilidades del hombre tras un "probablemente" es de cobardes. Prueba de ello es que la réplica cristiana ha llegado con una publicidad que no admite miramientos: "Dios sí existe". Adverbios como éste, "quizá" o "posiblemente" sólo sirven para justificar una mentira y esconder la verdad de las cosas.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito