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ANÁLISIS DE INTERNACIONAL

El polvorín griego

Fotografía

Por Isaac Á. CalvoTiempo de lectura1 min
Internacional14-12-2008

Grecia sufre una ola de violencia descontrolada que está llevando el caos a varias ciudades del país, incluyendo la capital, Atenas. Durante 15 días han sido constantes los disturbios que han causado importantes destrozos y cuantiosas pérdidas económicas tanto en edificios públicos como en establecimientos comerciales. El detonante de los sucesos fue la muerte de un joven de 15 años a manos de un policía. El agente implicado dice que no tenía intención de acabar con la vida de nadie y que la bala disparada rebotó antes de impactar en el cuerpo del fallecido. Las primeras investigaciones parecen darle la razón pero todavía queda mucho por investigar y el juez ha dictado una orden de prisión contra él. Los incidentes griegos han sido la cara más visible del descontento reinante en muchos ámbitos del país y que deja entrever una grave crisis social, política y económica que ha explotado de esta manera. Evidentemente, la violencia no es la solución y hay sectores afectados por la crisis que apuestan por las manifestaciones pacíficas y denuncian la implicación de grupos antisistema en los disturbios. Las autoridades también lo ven así y creen que lo ocurrido se debe a grupos radicales perfectamente organizados y preparados. Sea como fuere, con lo ocurrido, la clase política de Grecia tiene que darse cuenta de que hay algo que no funciona en la sociedad griega. La responsabilidad del Gobierno –y también de la oposición– es trabajar para hallar soluciones no sólo para acabar con las protestas violentas sino también para atender, en la medida de lo posible, las demandas de la población.

Fotografía de Isaac Á. Calvo

Isaac Á. Calvo

Licenciado en Periodismo

Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación

Editor del Grupo AGD