ANÁLISIS DE SOCIEDAD
Una apuesta por la vida
Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad25-02-2007
No ha sido un milagro. No, no crean que Dios se va a entretener en tan pequeña cosa. Ha sido el resultado de la apuesta por la vida. Una apuesta hecha desde una sociedad dominada por la idea del carpe diem, del disfrute material instantáneo y descafeinado, pero vacío por la muerte y la destrucción. Ha sido un rayo de luz en una sociedad donde impera el reinado de la oscuridad de lo inhumano, donde rigen las leyes de la sinrazón y la desesperanza. En medio de ese panorama una criatura de 22 semanas ha dado la razón a la apuesta por la vida, contra todo pronóstico de fracaso y contra toda normativa proabortiva. Y, como no está de moda creer, no vayan a pensar ustedes que ha sido un milagro. Nos ha llegado la noticia, pero seguro que hay otros muchos casos recientes en los que la verdad más inmensa supera la ficción de muchos titulares. De hecho, no ha sido la primera ni será la última. Posiblemente todos conozcamos algún caso similar. Como el del aquellos médicos que pensaron que en vez de un embarazo lo que le ocurría a su paciente era un tumor. Pero tras el bisturí apareció una criaturilla que meses después resultó ser un bebé hermoso y saludable. Por eso la vida merece la pena. Es la mejor apuesta que se puede hacer. Nos lo demuestran todos los días las criaturas más indefensas y débiles, las más demacradas y excluidas, las que más sufren y las que menos nos importan. Quienes creen en los milagros consideran también que todos esas criaturas son quienes nos salvan. Por eso apostar por la vida implica también apostar por las personas. Y hacerlo desde la igualdad coherente, desde la justicia antropológica, desde los valores que destacan lo que significa ser un hombre o una mujer en toda su dimensión, aunque esa dimensión parezca diminuta y apenas tenga 22 semanas.
Seguir a @AlmudenaHPerez

Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo