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ANÁLISIS DE ECONOMÍA

¿Será esto la ‘traca’ final?

Fotografía

Por Gema DiegoTiempo de lectura2 min
Economía01-10-2006

Después de un año de culebrón entre Gas Natural y Endesa, con la incorporación in media res de E.ON, muchos atribuían un final próximo a este triángulo de dos OPAs una vez que Bruselas había considerado ilegales las condiciones impuestas por la Comisión Nacional de la Energía (CNE) a la alemana. Con este paso, las trabas parecían disolverse y, dado el atractivo de la oferta germana, la materialización de la unión se tornaba inquietantemente próxima. Pero como en las buenas novelas o en los fuegos artificiales de pirotecnia imaginativa, las sorpresas llegan siempre al final para complicar de nuevo la trama: en tan sólo un puñado de días, Acciona ha trastornado los planes de E.ON y ha dejado ojiplática a Gas Natural y a todo el mercado español, que ha respondido con una inflación nunca vista del Ibex 35, con correlato y todo al otro lado del Atlántico. Además, Acciona, por su condición de española, posee una llave maestra para que Endesa no tenga que cambiar su nacionalidad, y es su relación con los grandes bancos, que ya está comenzando a explotar. Mientras, el ejemplo de la inmobiliaria ha abierto el paso a otra convulsión: la entrada de ACS en Iberdrola, con lo que la eléctrica empieza a hacer guiños encubiertos a una alianza con su rival Unión Fenosa. Estos movimientos, junto a la aprobada fusión en Francia entre Gaz de France y Suez, dibujan un panorama a medio plazo que se asimila a un calco privatizado de la antigua estatalización energética, pese a los esfuerzos de Bruselas por la liberalización del mercado. Así, las compañías tienden hacia la creación de gigantes nacionales que, eso sí, en vez de tener un carácter público, pertenecerán a los magnates más influyentes de cada estado, en una interrelación con bancos y constructoras destinada a buscar la supervivencia en un mundo que ve que pronto se verá obligado a sustituir su preciado petróleo por energías limpias y renovables. Así las cosas, al Estado le queda poco que hacer. Ni siquiera las leyes le permitirán efectuar excesivas virguerías para lograr sus objetivos mientras los inquisidores europeos continúen vigilando todos sus pasos. Tan sólo asistir como espectador a lo que puede ser la traca final de un proceso que comenzó a atisbarse cuando Gas Natural lanzó su órdago en septiembre de 2005.

Fotografía de Gema Diego