ANÁLISIS DE SOCIEDAD
Ratzinger: ¡que viene el coco!
Por Almudena Hernández
1 min
Sociedad06-07-2006
En estos tiempos laicos sin vivas a san Fermín en los que todos esperamos sin embargo las vacaciones de Navidad o Semana Santa decir que viene el Papa es para muchos gritar que viene el coco. La razón a todo esto es que cada vez más personas piensan que la religión es una invención del hombre. Será que no tienen más concepto de hombre que ese ser egoísta y equivocado que se pasa el día mirándose el ombligo. ¿Dónde estaba Dios cuando el metro descarriló en Valencia? Estaría guiando pateras, salvando vidas en las carreteras, evitando otros desastres,... Cada vez Dios tiene más trabajo pues además le hacemos menos caso. ¿Porqué ocurre lo de la gripe aviar, se caen los helicópteros o se estrellan los autobuses? ¿Poqué existen los incendios, los terremotos o las inundaciones? ¿Porqué no detiene el terrorismo, las injusticias y la violencia? Según tratamos al mundo y al resto de seres humanos, a estas alturas Dios debe estar en un rincón lejano del espacio llorando desconsoladamente por amar a estos seres en los que cabe tanta sinrazón. Ya ves, Padre, en vez de tender la mano a África, lanzamos artilugios agrietados al espacio. Menos mal que mientras pactamos con terroristas para vender el alma al diablo si hace falta el Papa se va a Valencia a consolar a las víctimas de un accidente. Menos mal que mientras renegamos de los abuelos, de la vida y de la familia, un hombrecillo anciano es capaz de congregar a una multitud bajo el calor sofocante para escuchar un mensaje que puede cambiar muchas vidas, tantas como para mover el mundo. Y encima muchos piensan de él que es el coco. Será porque vive una Verdad tan grande que asusta.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo