SIN CONCESIONES
El día de la bestia
Por Pablo A. Iglesias
2 min
Opinión25-12-2005
Han pasado diez años desde que Santiago Segura saltó a la fama gracias al cine. Quien hoy en día es conocido por Torrente posiblemente no habría sido nadie de no ser por una película de Álex de la Iglesia vinculada estrechamente a la Navidad. Santiago Segura protagonizaba una cinta en la que su misión consistía en impedir el nacimiento del Anticristo en plena Nochebuena. Entre tintes nazistas y satánicos, El día de la bestia reflejaba una intensa lucha entre el Bien y el Mal en la que los soldados del diablo disfrutaban quemando vivos a indigentes en las calles de Madrid. Esa misma escena se repite diez años después, pero, ahora, no es una película. Es tristemente real. En Barcelona, tres jóvenes han matado en vísperas de Navidad a una mujer que dormía resguardada en un cajero. Hace un año también pasó algo similar en Jaen. Los gamberros de Barcelona aducen que fue "una broma" y que nunca tuvieron intención de matar a la pobre mujer. Lo cierto es que robaron una garrafa con líquido inflamable en una obra cercana y rociaron a la indigente con más de diez litros. Los padres de los chavales están tan enfadados como consternados. Han decidido que sus hijos permanezcan en prisión de forma preventiva y han llegado a afirmar que "si tuvieron intención de matar, deberán pagarlo con todas las consecuencias". Dicho de otro modo, que se cumpla la ley. La actitud de estos progenitores constituye un gran ejemplo de educación y amor simultáneo. Son conscientes del mal que han hecho sus hijos y están dispuestos a que asuman las consecuencias de sus actos libres. Dos de ellos son mayores de edad para obrar y, por lo tanto, también para acatar la pena que la legislación establece por incumplimiento. Debe de ser muy duro ver a un hijo en prisión, pero estos padres están convencidos de que sus chicos "merecen un escarmiento". Educar es mucho más que enseñar. Los castigos constantes o las concesiones reiteradas no suelen servir de nada. Lejos de formar al ser humano, con frecuencia provocan el efecto contrario. Hay padres y profesores que no sólo olvidan el término medio sino que acaban cayendo en uno de los dos extremos. Posiblemente, tampoco sea casualidad que la supuesta gamberrada de Barcelona haya tenido lugar en vísperas de Navidad. En momentos de debilidad es cuando el enemigo puede resultar más fuerte. Este era el mensaje que en cierto modo enviaba El día de la bestia y que también parece llegarnos con desgracias como la de la indigente catalana. Mientras el Hombre piensa en paz, alegría y esperanza; ocurren desastres como éste o el que hace un año asoló la costa del Pacífico por un tsunami. Muchos señalan a Dios por tolerar semejantes injusticias o barbaridades. Pero es el Hombre quien, en su alienación, se aleja de su propia esencia para acercarse a aquellas fuerzas contra las que luchaba Santiago Segura.
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Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito