ANÁLISIS DE ESPAÑA
El PSOE, el PP y el modelo territorial

Cuando toda España estaba pendiente de las evoluciones del Plan Ibarretxe y cuando las desavenencias en torno al Estatuto catalán no hacían más que empezar, la Comunidad Valenciana comenzó a construir su propio proyecto de reforma estatutaria. Así, sin hacer ruido, en el marco de la Constitución y fruto del consenso entre populares y socialistas es como ha llegado, meses después, el nuevo Estatuto valenciano a las Cortes Generales. El Congreso de los Diputados ha mandado un aviso para navegantes sobre como se deban hacer las cosas de cara de las muchas reformas que se esperan para los próximos años. Pero la fórmula valenciana deja, además, otras lecturas.
Supone un golpe para todos aquellos que acusan al PP de anclarse en el pasado y no permitir el progreso hacia nuevas vías de autogobierno. Curiosamente el Estatuto valenciano proviene de una comunidad gobernada por los populares. El partido de Rajoy ha demostrado no tener miedo a las reformas, siempre y cuando estas se ajusten a la legalidad.
Al igual que el presidente Zapatero dijo aquello de “estamos en Afganistán por las mismas razones que nos fuimos de Iraq”, el líder popular podría decir ahora: “Aceptamos el Estatuto valenciano por las mismas razones que rechazamos el catalán“. Y en este caso, esas razones no son otras que el respeto a la Constitución española. Pero en esa lucha no están tan solos como parece.
La Constitución española que defiende el PP a capa y espada es exactamente la misma que ha tenido en cuenta el PSOE a la hora de dar forma al Estatuto en Valencia primero, y de aprobarlo en el Parlamento después. La misma Constitución española que tiene en cuenta José Luis Rodríguez Zapatero en Cataluña cuando recuerda a CiU que sus propuestas son inviables y que por ese camino no habrá Estatut. Y la misma Constitución española que tuvo en cuenta, en su día, para decir “no” al plan secesionista del lehendakari vasco. Es por ello, que el precedente del estatuto valenciano es también un mensaje para aquellos que ven en la política del Gobierno socialista el camino a una “balcanización” de España.
Todo esto sólo nos invita a pensar que PP y PSOE no tienen formas tan distintas de entender el modelo territorial y que ambos fijan los límites de cualquier maniobra estatutaria en la Carta Magna. Todo lo demás, es decir, acusaciones de Rubalcaba, declaraciones apocalípticas de Acebes, etc, es pura estrategia política.


Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio