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INCENDIOS FORESTALES

Duras críticas al Gobierno por lo sucedido en Guadalajara

Por Maite NúñezTiempo de lectura2 min
Sociedad22-07-2005

A las 14:44 horas del sábado 16 de julio, el 112 recibió el aviso de incendio en la Cueva de los Casares, una zona de pinar próxima al Parque Natural del Alto Tajo. Horas después, patrullas, dos hidroaviones y dos retenes con autobombas, entre otros, intentaban combatir el fuego. Pero la tardía reacción del Gobierno central no satisfizo a la población. El Presidente no supo que había muertos hasta seis horas después.

La población de la zona de Alto Tajo, en Guadalajara, mostró su indignación por la sensación de desasosiego que generaron en ellos el Gobierno del país y el autonómico al no saber responder ante el incendio. El clamor general se quejaba, en el funeral por los 11 retenes el pasado 22 de julio, de la imprevisión y la anarquía de las Administraciones para acabar con el incendio. Criticaban incluso la desorganización del propio funeral ya que, durante el mismo, alrededor de 30 compañeros de los fallecidos queisieron acceder a la ceremonia ataviados con sus monos de trabajo, pero las fuerzas de seguridad les negaron la entrada. Eso fue, para la población del lugar, el colofón del desorden. Sin embargo, los problemas habían empezado en el momento en que prendió fuego el primer rastrojo. Pasadas unas horas del inicio del incendio, por fin aparecieron patrullas oficiales. Tres localidades de la provincia de Guadalajara, Ciruelos del Pinar, Tobillos y Mazarete, tuvieron que ser desalojadas a causa de las llamas. A la 01:30 todavía el incendio estaba activo y sin controlar. El domingo, 17 de julio, continuaban las llamas en dos frentes. Uno en dirección a Cobeta y otro, a Luzón. Debido al fuego, 11 personas que estaban trabajando para extinguir las llamas murieron en un barranco de la localidad de Riba de Saelices. Junto con los fallecidos, los equipos de urgencia encontraron un herido con quemaduras de primer y segundo grado y alguna contusión. Todos formaban parte de un retén contra incendios con base en Cogolludo (Guadalajara). El lunes 18 de julio el equipo de extinción de incendios pudo controlar uno de los focos, el que afectaba a los términos municipales de Santa María de Espino y Luzón. A las 09:00 tan sólo quedaba sin controlar el foco que avanzaba hacia Cobeta. El pasado jueves 21 de julio la Consejería de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha dio por controlado el incendio a las 09:30. Aun así, al persistir zonas todavía calientes y como se espera que las temperaturas sean elevadas, los equipos seguirán trabajando en el lugar. Las autoridades han calculado que el fuego ha arrasado cerca de 13.000 hectáreas. El origen del incendio fue, según las autoridades locales, una barbacoa mal apagada. El único imputado por el momento es el excursionista madrileño Marcelino Herche, que había acudido al lugar para pasar el día con un grupo de amigos.

Fotografía de Maite Núñez