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ACHIQUE DE ESPACIOS

En buenas manos

Fotografía

Por Nacho García BarcoTiempo de lectura2 min
Deportes09-09-2001

Aquel verano del 98, Lisboa fue más ibérica que nunca. Se acercó un poco más a España y se coló para siempre en el corazón de aquellas gigantescas pero jóvenes estrellas, convertidas ya en realidad. Aquel día la selección española junior pasaba como una apisonadora sobre la selección estadounidense y le arrebataba el título mundial de la categoría. España estaba de enhorabuena porque por fin el baloncesto daba un paso en firme hacia adelante. Aquella gesta sirvió para que la denominada generación de los junior de oro se tuviese en cuenta. Poco a poco los Pau Gasol, Raúl López, Felipe Reyes y Juan Carlos Navarro comenzaron a tener minutos en sus equipos, adquirieron experiencia y se hicieron grandes. En ellos estaban puestas las esperanzas del futuro de la selección absoluta y sobre ellos se cimentó el porvenir a largo plazo del combinado nacional. Pero la precocidad y el talento de estos chicos no entiende de largos plazos ni de esperas. No hay mejor futuro que el mismísimo presente y eso es lo que han demostrado en el recién concluido europeo celebrado en Turquía. Dirigidos por Javier Imbroda, nuevo en la plaza, y salpicados por la experiencia de los Kornegay o Reyes, esta selección tiene el futuro asegurado a la par que talento y calidad. Hay que dar la enhorabuena a la Federación por haber apostado por un técnico que hasta entonces sólo sumaba algún segundo puesto en la Liga ACB. Para él fue el proyecto del Eurobasket 2001, y bajo su mandato y sus manos estará el futuro de un equipo para soñar. A poco que terminen de madurar Raúl López, Felipe Reyes o Navarro en la Liga española, con la experiencia de Lucio Angulo (impresionante su torneo), y con la savia nueva americana que aporte Gasol, el baloncesto español tiene un porvenir brillante y lleno de éxitos. Éste era un grupo confeccionado para dar lo mejor de sí dentro de dos o tres años, pero como la juventud no entiende de plazos, la calidad se ha encargado de darle a España una medalla de bronce cuando menos se lo esperaba. Como todavía tienen que explotar los Berni Álvarez, Paco Vázquez y compañía, estamos ante una de las mejores hornadas del baloncesto de los últimos años. Hay que aprovecharlo, y de momento parece que se están siguiendo los pasos adecuados. Por suerte, España está en buenas manos y el baloncesto vuelve a sonreír.

Fotografía de Nacho García Barco