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![]() En la sala, tras la ovación de rigor a los Reyes, y la interpretación molto estridente del himno nacional, arrancó el recital. La Orquesta Sinfónica de Madrid tocó la pieza "Candide", de Leonardo Bernstein. Josep Carreras cantó "Io conosco un giardino". Domingo siguió con la muy repetida "O souverain, o juge, o pére", de Le Cid. Y Pavarotti entonó "Addio alla madre", de la Cavallería Rusticana. El público coreó con entusiasmo "vivas" al Rey y acompañó cantando el chotis, del que Pavarotti dudaba de la letra. "O sole mio" puso el broche final a la gala, que fue retransmitida en diferido por La Primera. Los artistas firmaron el derecho a censurar los fragmentos que desearan. Y así, pieza tras pieza, fueron desgranando, solos o en compañía de los otros dos, su trillado catálogo de fragmentos célebres de ópera y famosas canciones operizadas, con los casi 100 profesores de la Sinfónica de Madrid dirigidos por un Marco Armillato enérgico y apasionado. con una novela sobre la iniciación sexual La obra ganadora, que podría calificarse de iniciación sexual, "está muy bien escrita y trata la ambigüedad del amor y de la sexualidad de una manera elegante", manifestó un miembro del jurado. Vestida de rojo y luciendo un tatuaje en su hombro, la autora lanzó un par de guiños políticos a Aznar: "Hablo catalán en la intimidad" y "Cataluña va bien". Mas en serio, agradeció al jurado su valentía por premiar a una mujer y confesó su ilusión por ganar un premio que en su día ganaron Delibes o Ana María Matute o Sánchez Ferlosio. Etxebarria anunció que el libro será polémico y se lo dedicó a su padre y a su madre, "con los que no se lleva muy bien, pero a los que quiere mucho". La protagonista de la novela ganadora, Beatriz, es una chica que, ante los problemas que la rodean en Madrid, vuelve hacia Escocia, donde se enamora de una joven llamada Kat. Allí vive una historia de amor tratada de manera sutil, platónica incluso en cierto modo. Un tiempo después, regresa a Madrid, donde recuerda la relación que tuvo con una mujer llamada Mónica y con un chico que responde por Coco. El premio a Lucía Etxebarria confirma la tendencia apuntada por el jurado del Nadal en los últimos años, en los que se han galardonado a autores jóvenes, de marcado carácter generacional. |