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CICLISMO

España: equilibrio y reparto de ¬galones¬

Por La Semana.esTiempo de lectura2 min
Deportes03-10-2004

Sin Roberto Heras, al que no le favorecía el circuito de 265 kilómetros con poca montaña -tan sólo hay un repecho de cierta dureza, mediado el recorrido de cada vuelta, de casi 15 kilómetros-, España ha concurrido al Mundial de Verona con un equipo muy completo, en el que el orden permitió superar, en su propio terreno, al potente equipo italiano, en el que defraudaron sus dos favoritos: Paolo Bettini y Alessandro Petacchi.

Los 'jefes' Óscar Freire repitió el título que consiguió, precisamente en Verona, en 1999. Si entonces saltó en el último kilómetro, esta vez se batió como un jabato en el sprint para demostrar su inteligencia en la colocación y su fuerza para imponerse. Tras una temporada pletórica, la caída en la Vuelta a España mermó las condiciones físicas del coleccionista de victorias Alejandro Valverde, vigente subcampeón, que sin ser favorito, se sacrificó como uno más. También los problemas de Igor Astarloa con el escándalo del Cofidis, que le obligaron a cambiar de equipo mediada la temporada, han condicionado la preparación del campeón anterior. El vasco, sin embargo, hace de la discreción y la inteligencia para leer la carrera sus mejores armas. 'Escuderos' de lujo Varios corredores llamados a controlar la carrera podrían dar la sorpresa: mientras que Chechu Rubiera, al igual que con Lance Armstrong, debe sacrificar su clase de escalador para ayudar a los líderes, el asturiano, al menos, permite al salmantino Eladio Jiménez y el abulense Francisco Mancebo -campeón de España- tener algo más de libertad para buscar ataques. Constantino Zaballa, además de su trabajo para el equipo, tiene madera para poder afrontar una escapada con garantías, como demostró con su victoria en la Vuelta: en ese aspecto también destacan el catalán José Antonio Flecha y -en menor medida- el gallego Marcos Serrano, merced a sus condiciones de contrarrelojista, tras su enfado con el seleccionador, Francisco Antequera, por no disputar la contrarreloj. Gregarios Su trabajo no tiene premio, pero es fundamental para conseguir cualquier éxito: Pedro Horrillo -íntimo amigo de Freire- ha demostrado interesantes cualidades y una gran consistencia, aunque sin el punto de fortuna para anotarse grandes victorias. En el papel de obreros de la bicicleta se encuadran también Luis Pérez, un currante contrastado en el Cofidis Francés, e Isidro Nozal, algo cansado después del esfuerzo para ayudar a Roberto Heras en la Vuelta. En vista del equilibrio que pretende el seleccionador español, Francisco Antequera, el cántabro José Iván Gutiérrez -tras su pobre actuación en la contrarreloj- sacrifica sus opciones individuales en beneficio del equipo.