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ACEITE DE ORUJO

Lo más alejado de una balsa de aceite

Por Gloria VilloriaTiempo de lectura2 min
Sociedad20-07-2001

El origen de todo: el aceite de orujo contiene una sustancia llamada benzopireno que consumida de manera habitual y durante un periodo muy prolongado de tiempo (numerosos años) resulta cancerígena. Por ello, el Ministerio de Sanidad decidió, unas semanas atrás, retirar el aceite de orujo del mercado, por suponer éste un riesgo a largo plazo para la salud de los consumidores.

Sin embargo, el Gobierno ha establecido una normativa que limita a un máximo de dos partes por millardo la cantidad de benzopireno que debería contener el aceite de orujo para ser apta para el consumo. Debido a esto, si las 5.000 toneladas de este producto que se encuentran inmovilizadas cumplen con la nueva normativa, podrían volver a los supermercados muy pronto. De no ser así, los productores tendrían que destruir el aceite o bien volver a refinarlo con el fin de eliminar totalmente su contenido de benzopireno. Desde la Asociación Nacional de Envasadores de Aceites Comestibles (ANEAC) se considera que la solución más razonable sería devolver las 5.000 toneladas de orujo inmovilizadas a origen, ya que es el fabricante "quien debe encargarse de analizar el producto y de filtrarlo para reducir los benzopirenos cuando fuere necesario". Pero el conflicto del aceite de orujo, aunque no ha llegado a provocar la alarma social, sí que ha perjudicado a su hermano mayor, el aceite de oliva, a pesar de sus diferencias: "El orujo de oliva es el residuo sólido o pasta que se obtiene en el proceso de elaboración del aceite de oliva durante el prensado o centrifugado". Sin embargo, en la mayoría de los países extranjeros, no se distingue entre estos dos tipos de aceites: sin duda, el de oliva es de mayor calidad en todos los aspectos, básicamente porque su refinamiento -eliminación de sustancias residuales- es mayor. Es decir, aunque ambos aceites tienen un mismo origen, cuando están lisos para su consumo distan mucho el uno del otro. Aunque el aceite de oliva no supone ningún riesgo para la salud, muchas fronteras han sido cerradas a su exportación desde que saltó la alarma del orujo. En datos, esto se traduce así: la demanda de aceite de oliva a los productores ha caído en un 62 por ciento. Para acabar con la confusión que existe más allá de las fronteras españolas y aclarar la diferencia entre el aceite de oliva y el de orujo, la Diputación de Jaén (la provincia más importante en la producción de aceite), está desarrollando una iniciativa que pretende lavar la imagen del aceite de oliva, promocionarla y relanzarla en el extranjero. Para ello, se repartirán unas 75.000 botellitas de aceite de oliva en los aeropuertos de Madrid, Barcelona y Málaga a aquellos pasajeros que viajen fuera de España.