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TOROS

El sector taurino desconvoca la huelga

Por Almudena Hernández Pérez Tiempo de lectura1 min
Espectáculos19-07-2001

El sector taurino no irá a la huelga. Representantes del Gobierno y de la Fiesta acabaron el pasado jueves con lo que podría haber sido una grave herida para el mundo del toro. Los doce estamentos que representan a todos los profesionales taurinos se unieron para pedir a la Administración alguna medida que anulase la Orden Ministerial procedente de Sanidad que entró en vigor el pasado 1 de julio.

Así, se convocó una cita en el Ministerio de Presidencia para intentar suavizar tensiones y proponer medidas que mermaran los problemas que la prevención de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) está causando en el sector. En la reunión estuvieron presentes miembros de los ministerios de Presidencia, Interior, Agricultura, Economía y la Federación Española de Municipios. De hecho, los ayuntamientos son en muchas fiestas patronales los principales empresarios taurinos. Al otro lado de la mesa negociadora se sentaron representantes de la Comisión del sector taurino, que por primera vez en la historia ha logrado integrar a todos los profesionales de la Fiesta, siempre divididos en planteamientos e ideas. Sin embargo, Sanidad no envió a ningún interlocutor a pesar de que la Orden Ministerial que ha dado origen a toda la problemática de la Fiesta procede de los despachos que capitanea Celia Villalobos. En dicha Orden se prohibía la comercialización de carne de lidia procedente de espectáculos en los que se hubiera usado el descabello y la puntilla. Autonomías como Extremadura estimaron que esa prohibición era una contradicción del reglamento taurino vigente, pues, en lugar de estos útiles se procedía a dar muerte a las reses con una pistola de gas, rompiendo así con la estética y la liturgia de la lidia. Pero, además, la Orden Ministerial no daba ninguna respuesta que rebajase los gastos que la EEB y su prevención está causando a empresarios y ganaderos, fruto de los costes de transporte de las canales e incineración de las mismas, además de los ingresos que no se dan al no poderse vender la carne.