MUSEOS
El Prado se moderniza
Por Lola Ocaña
2 min
Cultura11-02-2004
No sólo entra en las novedades de El Prado la exposición de cuadros de Miquel Barceló, entre las novedades que se acordaron durante el pleno extraordinario del Patronato del museo, presidido por Sus Majestades los Reyes, también se planea préstamo, hasta el año 2008 de una selección de fondos de pintura holandesa del Rijksmuseum de Amsterdam, aprovechando que el museo está cerrado por reforma.
La decisión de que la pinacoteca madrileña pudiera albergar, en el próximo año, cuadros de Miquel Barceló ha sorprendido a todos. Según una ley de 1994, en el Museo de El Prado solo podrán exponerse obras de autores anteriores a 1881, año de nacimiento de Picasso. Fue el propio autor malagueño, en su testamento, quien manifestó el deseo de que el Guernica fuera expuesto en las paredes de El Prado, aspiración nunca satisfecha ya que el cuadro pasó del Casón del Buen Retiro de Madrid al Reina Sofía. Ahora la pretensión del museo es exponer, a partir del próximo año, en el Prado y el Louvre, estampas de la Divina Comedia, libro que ha ilustrado Barceló para Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg. Pero cabe otra posibilidad: que se haga una “selección ideal” de su obra, junto con producción reciente, que se podría acompañar por otros artistas vivos, pero éstos se limitarían a otras actividades complementarias. Tras salir esta noticia, no todos están de acuerdo con la decisión de El Prado, ya que creen que vulnera la norma del año 1994. El conservador jefe del Museo Thyssen, Tomás Llorens, cree que no hay que ser excesivamente rígidos y se pueden hacer excepciones, pero señala que puede tener efectos negativos, como “generar una oleada de demandas y peticiones por parte de artistas, que presionen para exponer en El Prado, porque piensen que estén legitimizados para ello, y el museo puede acabar cediendo a dichas presiones”. Mientras se delibera si finalmente los cuadros de Barceló colgarán de las paredes de El Prado, los encargados del museo de El Louvre de París han decidido que el autor mallorquín sea el primer pintor vivo que exponga en el Museo del Louvre, a primeros de abril, presentando sus dibujos de la Divina Comedia como “complemento” a una gran exposición consagrada a Eugène Delacroix. Para Miquel Barceló, esta muestra de sus pinturas en la pinacoteca parisina es un auténtico reto, ya que para él, el Louvre “contiene, al mismo tiempo, el paraíso, el purgatorio y el infierno (...) Es como un territorio tentacular que no acaba nunca, uno de esos lugares sublimado por sus dimensiones, como Versalles, el Escorial, en España, o las pirámides de Egipto”.